[Narra April]
Eran casi las 7pm, lo que significaba que era casi la hora de responder la llamada de Harry en el Skype. Justo a la hora, mi móvil vibró en baja frecuencia, por lo que supe que era una mención que alguien a quien yo seguía.
@Harry_Styles: "Hora de nuestra usual cita por Skype, @AprilTucker :)"
Solté el móvil encima de la mesa y cogí el portátil, que ya tenía abierto el programa. Le quité el volumen a la tele y respondí la llamada de Harry.
- ¡Bonjour mon amour! - exclamó Harry al otro lado. Su sonrisa era inmensa y supongo que la mía también.
- Hola, enano.
- ¿Qué tal por Londres?
- Como siempre, esto está muerto - suspiré - ¿Qué tal por... el estado en el que quiera que estés?
- Washington.
- ¿Que tal por Washington?
- Muy bien, aquí son las 10am así que dentro de nada empezaremos a recoger las cosas y bueno, esta noche es el último concierto y mañana llegaremos a Londres.
- Menos mal, tengo muchas ganas de verte.
- De eso quería yo hablar - carraspeó - Llevo sin ver a mi familia muchos meses, ¿te importa que pase varios días en Cheshire?
- No, claro que no... es tu familia.
- Sé que llevamos saliendo cuatro meses y que de ese tiempo solo hemos pasado más o menos un mes juntos pero te lo compensaré. Por lo pronto, cuando vuelva a Londres celebraremos cada uno de los mesiversarios que hemos pasado separados.
- Harry, no hace falta.
- Me da igual - reí - Por cierto, te he escrito una canción. - Dicho eso se levantó y volvió segundos después con una guitarra en la mano. - ¿Estás lista? - preguntó suavemente moviendo los ojos con nerviosismo. Asentí y vi cómo sus dedos empezaban a moverse por las cuerdas de la guitarra. Entonces empezó a sonar una suave melodía, Harry miraba fijamente a la cámara de forma que parecía que me miraba a mí pero no cantaba, nada más que tocaba la guitarra. Estuvimos en silencio hasta que terminó con una tímida sonrisa - La escribí el otro día en el bus.
- ¿No tiene letra?
- Tiene hasta título, pero no quiero adelantarte nada hasta que salga el próximo álbum.
- ¿Va a estar en vuestro tercer disco? - pregunté sorprendida.
- Hombre, para una vez que me pongo a escribir, más vale que la pongan - reímos.
- ¿No puedes decirme cómo se llama?
- "Rhythm Of Love".
- Ya estoy deseando oírla.
- ¿Tienes planes para hoy?
- Sí - asentí - Las chicas vendrán en unos minutos a cenar y eso.
- Así que hoy tenéis noche de chicas eeh.
- Noche de chicas y Timmy - rió.
- ¿Cómo está el campeón?
- Bien, os echa de menos pero está muy bien - Harry sonreía pero en su mirada se notaba que lo extrañaba mucho.
- Nosotros también. Y a Lindsay. Mucho.
- Pronto nos volveremos a ver - dije para alegrar la conversación un poco.
- Mira esto, pequeña - dijo de repente sosteniendo una simple cadena de plata con un "Harry" en el centro.
- Es preciosa - sonrió victorioso y la guardó en una caja rectangular de color azul.
- Será mucho más preciosa cuando te la pongas, estoy deseando dártela.
- Solo unos días más.
- Cuatro días.
- Que empiece la cuenta atrás - reímos.
[Narra Danielle]
- ¿Qué se siente al haberte dejado Liam? - preguntó una chica.
- ¿Puedo, por favor, entrar en mi coche? - Había ido al supermercado a comprar pizzas congeladas, un pack de seis botellines y varios paquetes de patatas y chucherías para la noche de chicas y al salir, me había topado con un grupo de niñas que habían rodeado mi coche y no me dejaban entrar.
- Ni siquiera le gustabas - añadió.
- ¿Por qué iba a hacerlo? - una de sus amigas rió.
- Por favor, quitaos de en medio.
- Sonríe a la cámara, esto va a Twitter - dijo la cabecilla del grupo.
- Espero que no rompa el objetivo - añadió otra entre risas. Se echaron a un lado y me metí en el coche. Eliminé esos comentarios de mi mente. Incluso después de que pasara un tiempo desde la ruptura seguían molestándome. No podían aceptar lo que Liam y yo tuvimos. Ese era el único pensamiento que rondaba en mi cabeza mientras conducía de vuelta casa. Y justo como las chicas habían dicho, el vídeo estaba en Twitter.
Durante todo el día solo quise alejarme de la tecnología y la atención que Liam había provocado sobre mí. Mi portátil y mi móvil estaban guardados en la cocina y mi televisión estaba apagada. Me senté en el sofá a leer mi libro favorito y a planear juegos para la noche de chicas.
Iba por la mitad del libro cuando mi móvil comenzó a sonar. Me congelé al leer el nombre de quien me llamaba pero aun así, lo descolgué.
------ CONVERSACIÓN TELEFÓNICA --------
- Hola - dije intentando parecer lo más feliz posible.
- Yo eh... - suspiró - He visto el vídeo de las chicas esas hablándote mal y solo quería saber si estabas bien.
- Estoy bien - dije mirándome la camiseta.
- Puedes decírmelo si no lo estás, Danielle.
- Estoy bien. - suspiró.
- Siento muchísimo que todavía hagan eso.
- Como he dicho, está bien.
- Y siento mucho la forma en la que terminamos. - añadió provocando que se me acelerara el corazón.
- Está bien, Liam - repetí de nuevo, intentando convencerme a mí misma de que era verdad. Hubo un gran silencio en el que nada más que se escuchaban nuestras respiraciones.
- Bueno, supongo que nos veremos por Londres cuando vuelva.
-------- FIN DE LA CONVERSACIÓN --------
Había colgado antes de que pudiera decirle adiós o de que pudiera preguntarle cómo le iban las cosas. Yo no quería tener una relación tan fría con él y estaba segura de que él tampoco pero todo era tan complicado...
Miré el reloj. Las 20h, quizás fuera hora de ir a casa de April. No tenía muchas ganas después de lo que había pasado, pero quizás ellas podrían aconsejarme o por lo menos ayudarme a rayarme menos.
[Narra April]
- ¡Hola, enana! - dijo Harry girando la cámara para que viera su cara. Acababa de poner el DVD que Harry me había mandado por correo la semana pasada. Desde que se fue a US, había estado mandándome DVD's cada semana con grabaciones de todo lo que hacían y los sitios a los que iban para que luego yo supiera todas y cada una de las cosas que habían hecho y para que supiera que siempre me había tenido presente. - Mira dónde estamos hoy ¡Lou, quítate de ahí! - se enfocó de nuevo e hizo un redoble de tambores con la boca - ¡la Estatua de la Libertad! - giró la cámara hacia ella - Sí, hoy estamos en Nueva York. Sería mucho mejor estar aquí, en la ciudad del amor, contigo.
- La ciudad del amor es París, subnormal - dijo Zayn por detrás.
- Cállate, Zayn, no estropees mi vídeo.
- Lo estropeas tú mismo diciendo tales tonterías. - Me estaba hartando de reír cuando llamaron a la puerta. Saqué el DVD, lo guardé y fui a abrir.
- Hola - dijo Danielle entrando rápidamente.
- Vale, ya me estás diciendo qué ha pasado.
- Prefiero esperar a que estemos todas - Justo entonces sonó el timbre así que me giré para abrir de nuevo.
- Hola, Delilah - le di dos besos.
- Hola, chicas - pasó y dejó sus cosas sobre el sofá. Delilah era la chica con 19 años más guapa, natural, divertida e inmadura que había conocido en mi vida. Era modelo y había salido en varios anuncios, la verdad es que para mí era la mujer más preciosa del mundo. Era la hostia y me alegraba de que estuviera con Louis, no había nadie mejor que ella para él. En el momento en el que la conocí, se ganó un hueco de mi corazón y eso no lo hacía cualquiera.
Las chicas se pusieron el pijama y luego cocinamos las pizzas que había traído Danielle. Después de cenar, acosté a Timmy y nos quedamos en el suelo del salón cotilleando, no sin antes habernos hecho varias fotos para el Twitter de Lindsay.
- Mirad el tweet que me acaban de mandar - dijo Dels riéndose mientras que nos lo enseñaba. Era de una chica diciéndole que esperaba que su contrato expirase pronto, no hacía ninguna gracia pero Delilah se reía. Me encantaba esa chica. - ¿Tú no recibes ninguno de esos?
- Sí, y no entiendo por qué.
- Os lo explicaré - Lindsay carraspeó - Algunas Directioners creen que Larry, el bromance entre Louis y Harry, es real y que vosotras solo sois tías a las que ha contratado su administración para desmentir que son gays.
- Raro.
- ¿Y tú no les respondes ni nada?
- Paso. Si respondo, la gente empieza a meterse con las chicas esas y paso, simplemente lo ignoro.
- ¿Cómo lleváis que los chicos vuelvan mañana? - preguntó mi hermana.
- Yo estoy muy nerviosa - dijo Delilah mientras comía galletas - Me siento muy sola en el piso sin Louis ni Harry dando vueltas por ahí.
- Yo lo llevo bien. Vamos, no estoy nerviosa porque tendré que esperar cuatro días para ver a Harry.
- ¿Por qué? - preguntó Danielle.
- Quiere pasar un tiempo con su familia antes de volver a Londres. Y lo entiendo, es normal que quiera ver a su madre y su hermana, pero lo echo mucho de menos.
- Pues yo hoy he tenido un encontronazo con unas chicas que me han grabado en vídeo mientras se reían de mí y lo han subido en Twitter - Danielle suspiró y bebió de su botellín - Lo peor es que Liam lo ha visto y me ha llamado.
- ¿Qué? - exclamó mi hermana.
- Sí, fue muy incómodo y luego me dijo "Ya nos veremos por Londres cuando vuelva" y colgó sin que me diera tiempo a preguntarle cómo le iban las cosas. Y me frustra porque yo quiero saber qué es de su vida y sé que él quiere saber lo mismo de la mía, pero que no se atreve a preguntar por si siento que me agobia o lo que sea.
- Maldito Liam y su cortesía. - dijo Lindsay provocando que nos riéramos.
- Yo creo que deberíais hablar del tema - dijo Delilah - Sí, en plan... no sé, quedad para contaros cómo van las cosas. Así también sabrás si sigue sintiendo algo por ti.
- Yo estoy con Dels.
- Y yo.
- Está bien...
[Narra Harry]
Por fin era 10 de agosto. Ya estaba en tierras inglesas, concretamente en el tren que llevaba a Cheshire. Le había mandado un mensaje a April avisándole de que había llegado para que no se preocupara y diciéndole que la llamaría por la noche. No me gustaba el hecho de no verla nada más llegar después de estar un mes separados, pero mi madre llevaba mucho más tiempo sin verme y una madre era una madre.
Cuando llegué, mi madre no estaba en casa y yo no tenía las llaves de allí así que tuve que esperar una hora sentado en la acera hasta que llegara. Para mi sorpresa, no iba sola. La acompañaban mi hermana Gemma, su novio Liam y mis abuelos. Sin pensármelo dos veces, me levanté y fui corriendo hacia ellos nada más verlos al principio de la calle. Sí, parecía un niño pequeño, pero es que solo tenía diecinueve años y llevaba meses sin ver a mi familia.
Almorzamos, merendamos y cenamos juntos y luego mis abuelos, mi hermana y su novio se fueron, dejándonos solos a mi madre y a mí.
- Bueno, nos has contado todo lo que has hecho en este tiempo, pero no nos has dicho nada sobre tu novia. - Noté cómo me puse colorado. Cogí a Dusty, el gato, y dejé que se acomodara en mi regazo.
- ¿Qué quieres que te cuente? - dije acariciando al minino. Mi madre se sentó a mi lado.
- Solo sé que tiene el pelo larguísimo y precioso y que tiene la piel de un tono pálido pero también precioso así que, ¿qué tal si empiezas por contarme cómo se llama? - Preguntó mientras me acariciaba como si yo fuera su gato.
- ¿Cómo sabes eso?
- Por las fotos de las revistas en las que salís paseando cogidos de la mano y besándoos en el coche.
- Ah.
- No evites el tema, ¿cómo se llama?
- April.
- Bonito nombre, cuéntame más.
- A ver... tiene 21 años y es bailarina desde los dieciséis.
- Harry, sabes que no me importa la diferencia de edad pero, tío, siempre te las buscas mayores. Incluso cuando tenías catorce años te ibas a por las de dieciocho.
- Tienes razón, pero esta chica es especial. A pesar de que ha sufrido mucho a lo largo de su vida, es súper feliz e intenta que todos lo seamos.
- Parece estupenda.
- Lo es.
- ¿Desde cuándo estáis juntos?
- Desde el cuatro de abril.
- ¿Lleváis juntos más de cuatro meses? - preguntó muy sorprendida, yo asentí orgulloso - ¿Y cuándo piensas traerla?
- No es tan sencillo, yo la hubiera traído encantado.
- ¿Pero?
- Pero tiene dos problemas llamados Lindsay y Timmy.
- ¿Tiene dos hijos?
- No - reí - son sus hermanos.
- Ah - suspiró - me habías asustado.
- No me malinterpretes, no son ningún problema, todo lo contrario. Pero claro, al tener que cuidar de ellos, April no puede dejarlos solos mucho tiempo, ni irse de gira, ni irse más de dos noches seguidas a mi casa a dormir...
- ¿Son mayores los hermanos?
- Lindsay tiene dieciséis años y es genial, es un chica bastante guay - suspiré - Timmy tiene cinco añitos y es un maldito terremoto, es igual que April pero es muy listo, mucho más que cualquier niño de su edad aunque siempre está preguntando el por qué de las cosas.
- ¡Ay por Dios que mi niño se me ha enamorado! - me abrazó y me llenó la cara de besos - No te has visto la sonrisa al hablar de los hermanos de April, se nota que también los quieres mucho a ellos.
- Como para no quererlos.
- Has hablado de Timmy como si fuera tu hijo, con la típica sonrisa de orgullo de padre.
- Hombre, es que prácticamente April es su madre y bueno, yo espero que algún día me trate como un padre.
- ¿Quién eres y qué has hecho con mi golfillo?
- ¡Mamá!
- ¿Qué? - se hizo la inocente - La próxima vez que vengas, hazlo con April y sus hermanos.
[Narra April]
- Vamos, ten cuidado - Louis puso su mano sobre mi hombro mientras nos acercábamos al andén en el que iba a entrar el tren de Harry en apenas unos minutos. Timmy quiso venir conmigo porque echaba mucho de menos a Harry así que Louis insistió en traernos para asegurarse de que llegábamos sin problemas. Timmy se revolvía entre mis brazos porque quería ir andando, pero es que había un par de paparazzis que nos llevaban siguiendo desde que salimos de casa de Louis y no quería andar despacio por si nos paraban para preguntarnos cosas. - Una cosa es molestarme a mí, pero molestar a April y a un niño de cinco años es otra - dijo Louis girándose hacia uno de los paparazzis. Justo en ese momento, el otro nos hizo una foto a Timmy y a mí. Mi hermano se asustó y comenzó a hacer pucheros así que lo cogí de tal forma que pudiera poner su cabeza en mi hombro e intenté retirarme lo máximo posible. - Escucha, tío, haces eso una sola vez más y te juro que cojo la cámara y la rompo - el paparazzi retrocedió.
- ¿Te has asustado? - noté como Timmy asentía - No pasa nada, cariño. - Le di un beso y le acaricié la cabeza. - Gracias por venir con nosotros, Louis. - dije mientras nos íbamos al final del andén.
- No pasa nada - me hizo señas para que le pasara a Timmy y lo hice, de forma que lo cogió al igual que lo tenía yo antes - No me puedo creer que te hayas asustado, colega.
- No me he asustado - murmuró.
- Oh, sí que lo has hecho.
- No.
- Sí - canturreó Louis.
- No me he asustado, era broma - dijo Timmy levantando la cabeza de su hombro para que nos lo creyéramos - ¿Ves? No he llorado, no tengo miedo.
- Ah, menos mal - suspiró - Ya pensaba yo que eras un cagado. - Entonces empezó a retumbar la estación, señal de que venía un tren. Miré al monitor del andén y sonreí al ver que se trataba del tren en el que venía Harry. Una vez que paró en frente de nosotros, esperamos unos minutos hasta que se vaciara todo, y entonces, salió Harry. Como no queríamos llamar la atención más de lo que lo estábamos haciendo, simplemente nos dimos un pico, nos cogimos de la mano y fuimos hacia su coche, que lo había dejado en el parking de la estación hacía cuatro días. En el camino no dijimos una sola palabra, solo mirábamos el frente felices de sentir nuestras manos juntas mientras Louis nos seguía unos metros por detrás con Timmy en brazos. Al llegar al coche, Louis nos dejó a Timmy y se fue hacia el suyo.
- ¿Qué es esto? - pregunté señalando una silla de esas para los niños pequeños que se ponían en los coches.
- ¿Recuerdas que la última vez que Timmy se montó en el coche se quejó por el dolor de cuello? - asentí - Pues la vi en unos grandes almacenes de Chicago y la compré.
- No tenías por qué.
- Sí, así Timmy ahora no se hará daño - lo cogió en brazos y lo sentó en ella - ¿Te gusta, colega? Es de Spiderman.
- ¿Te la ha dado él? - preguntó mi hermano levantando los brazos para que Harry pudiera ponerle bien el cinturón.
- Exacto.
- Mentira, Spiderman no existe.
- ¿Quién te ha dicho esa tontería?
- Lindsay.
- Pues no la creas, Spiderman existe y me ha dado esta silla para ti, ¿te gusta o no?
- ¡Sí! - exclamó muy feliz. Harry y yo nos miramos sonriendo y nos sentamos en nuestros respectivos asientos. Una vez dentro, nos besamos con todas las ganas que habíamos acumulado en el mes que habíamos estado sin vernos y luego, arrancó.
- ¿Te ha costado muy cara la silla? - pregunté al rato.
- No lo sé.
- ¿Cómo no puedes saberlo?
- Claro que lo sé, pero no te lo voy a decir porque no quiero que me pagues nada. Solo te diré que era un chollo, porque además venía con la pegatina esa de "Bebé a bordo".
- No la habrás pegado ¿no?
- ¿Tú que crees? - En efecto, me giré y la vi ahí, pegada en la luna trasera. En ese momento no lo sospechamos, pero unos días más tarde íbamos a tener que desmentir en Twitter y, en el caso de Harry, entrevistas, que yo estuviera embarazada. Sí, la gente malinterpretaba todo.
- Mi hermano no es un bebé.
- Ya, pero no había pegatinas de "Niño de cinco años a bordo". Además lo que importa es su función, que es avisar a la gente para que no se pegue mucho a mi coche.
Esa noche, intentamos ir a cenar pero era imposible pasear o pararse en algún lado sin que se nos acercaran fans o paparazzis. ¿Tan difícil era de entender que llevaba un mes sin ver a mi novio y quería estar con él todo el tiempo del mundo? Eso parecía.
Total, que decidimos pasar una noche tranquila en su casa aprovechando que Delilah y Louis estaban de vacaciones en Ibiza.
Al abrir los ojos a la mañana siguiente, me encontré con los de Harry mirándome atentamente. Al ver que me había despertado, sonrió como un niño pequeño al ver los regalos debajo del árbol, mostrando sus preciosos hoyuelos.
- ¿Puedo decirte algo? - preguntó en un susurro, abandonando su tono de voz de dormido o de travieso para convertirlo en uno mucho más maduro.
- Por supuesto - se mordió el labio inferior y abrió mucho los ojos, intentando visualizar cómo ordenar las palabras. - Vamos, Harold, escúpelo.
- Te quiero - dijo rápidamente. Sus ojos se movieron rápidamente para encontrarse con los míos durante un segundo antes de ponerse a jugar con las sábanas para disimular lo que acababa de decir.
- ¿Qué? - Yo seguía mirándolo aunque él intentaba hacer cualquier cosa por evitar mi mirada. Entonces recordé cuando me dijo eso por primera vez y empezó a dar vueltas por mi cabeza una y otra vez. Finalmente, me miró a los ojos. Parecía un niño pequeño al que le acababan de decir que no podía hacer algo o que no le compraban algo. - Harry...
- Lo sé, no debía haberlo dicho. Lo siento, April. - suspiró - Es solo que... las cosas están yendo muy bien y pensé que quizás...
- Harry - lo interrumpí - No te disculpes, no es que no quiera decirlo, es solo que...
- No quieres decírmelo a mí ¿no? - me cortó.
- No, Harry, nada de eso. Simplemente no estoy lista para decirlo - asintió y bostezó.
- Lo entiendo.
- ¿De verdad? - Sonrió forzadamente y asintió.
- Sí. - Hubo un gran silencio incómodo que él rompió a los pocos minutos - Sé que te molesta que las fans y los paparazzis estén todo el rato persiguiéndonos y he pensado que podríamos hacer una cosa.
- No me molesta - mentí - Hombre, no es agradable pero lo entiendo.
- El caso es que sé de un lugar al que podríamos ir, un lugar en el que nadie sabrá quiénes somos, un lugar en el que podremos hacer lo que queramos.
- ¿Cuál?
- Será una sorpresa, sólo déjame llevarte allí.
sábado, 8 de diciembre de 2012
jueves, 6 de diciembre de 2012
Capítulo 20.
[Narra April]
- April, él me odia. - dijo Harry sentándose a mi lado en el banco del parque mientras Timmy jugaba dándole patadas a una pelota de fútbol alrededor.
Era principios de junio, hacía unos días que los chicos habían vuelto así que Harry y yo habíamos decidido pasar todo el tiempo posible juntos antes de que tuvieran que irse de nuevo el trece de junio. Y habíamos pensado que, como todo iba bien, sería buena idea que él pasara más tiempo con mi hermano puesto que era pequeño y quizás no entendiera quién era Harry ni qué significaba en mi vida.
- No te odia - dije riendo mientras entrelazaba sus dedos con los míos.
- Entonces explícame por qué acaba de llamarme troll de pelo rizado.
- Solo está preocupado, eso es todo. Pensará que eres un tonto del culo como mi último novio. Ahora ve y diviértete, enséñale de quién me enamoré. - sonreí, le di un pico y lo empujé un poco para que se levantara del banco.
- Vale, pero si termino con un balonazo en la cabeza, será mejor que me des otro beso - sonrió y se dio la vuelta, volviendo al lado de mi hermano.
- ¿Por qué has besado a mi hermana? - preguntó a la defensiva y cruzando los brazos.
- Me ha besado ella - dijo Harry acobardado, provocando que me riera.
- Eso no importa, ¿por qué?
- Porque la quiero - respondió sonriendo hacia mí.
- No, no la quieres - dijo mirando al suelo para darla unas pataditas al balón.
- ¿Qué te hace pensar eso? - preguntó Harry agachado para poder estar más o menos a su altura.
- Porque eres Harry Styles y Lindsay dice que puedes tener a cualquier chica del mundo que quieras y tú quieres a mi hermana. Que yo recuerde, April ha tenido un novio que dijo que la quería, pero era mentira. - Harry parecía tan sorprendido como yo, ¿cómo había podido decir eso un niño de cinco años?
- Pero yo no miento.
- ¿Y cómo puedo creerte? Es que yo no quiero que mi hermana llore como la última vez, me pone triste. - Timmy suspiró y me miró.
- Bueno, hombrecito, no le voy a hacer llorar porque te estoy diciendo toda la verdad. La quiero mucho y pienso, pienso que algún día incluso nos casaremos... ¿crees que le gustaría? - A mi hermano se le iluminó la mirada.
- ¡Le encantaría! Pero recuerda, no la hagas llorar - cogió la pelota con sus pequeñas manos - ¡Ahora voy a darte un paliza! - la dejó en el suelo y le dio un pequeña patada.
- ¡Eso ya lo veremos!
[Narra Harry]
Era diez de junio, quedaban tres días para que nos fuéramos a US por dos meses y teníamos que prepararlo todo así que, haciendo revisión con April de las cosas que me tenía que llevar, llegamos a la conclusión de que necesitaba calcetines porque siempre que me los quitaba los perdía y nada más que me quedaban tres pares.
- No dejes que te vean - susurré haciéndole una señal para que me siguiera por un callejón. Llevábamos una hora dando vueltas por la ciudad y no nos había visto nadie hasta ahora.
-¡Harry! ¿Por qué nos escondemos? - preguntó una vez que me había parado en un callejón bastante escondido - Son cámaras, no asesinos.
- Estoy intentando cuidar de ti.
- ¿Sí? Pues no lo parece - espetó.
- Solo quiero que nuestra relación quede entre nosotros lo máximo que podamos - suspiré. Me sorprendía que April quisiera que la vieran tan pronto, sólo habíamos estado saliendo durante poco más de dos meses. - Una vez que las fans, los paparazzis y los periódicos se metan en esto, es muy duro. Es que nuestra relación tiene que ser cosa nuestra, no de todo el mundo. Solo nosotros. - dije suavemente cogiendo su mano.
- Siempre será nuestra y nada podrá cambiarlo, Harry - me dio un beso en la mejilla y miró hacia la salida del callejón - ¿Podemos hacerlo público? ¿Podemos anunciar que estamos juntos?
- Sabes que quiero, pero...
- Llevamos saliendo dos meses y todo el mundo piensa que estás soltero y yo... me duele cuando dices en las entrevistas que no estás con nadie porque pienso que no soy lo bastante buena para ti y me duele cuando no podemos pasear de la mano, sino que tengo que ir a tres metros de ti para que no empiecen rumores. - su voz se quebró y paró de hablar.
- April, no estés triste - dije acariciando su mejilla - Odio cuando lloras, es el peor sentimiento que he experimentado en toda mi vida.
- Harry, ¿me puedes decir por lo menos por qué seguimos saliendo en secreto? Solo una razón. - dijo con una voz muy vulnerable. Cogí un mechón de su pelo y empecé a jugar con él.
- April, ¿sabes lo que la gente les dice a las novias de los otros chicos o a cualquier chica que se le relacione con ellos? - Dije recordando tweets de los que Delilah y Danielle habían hablado varias veces. - La gente les dice que se mueran y que son feas y horrorosas y todo tipo de mentiras y cosas horribles - asintió y apoyó su cabeza en mi pecho. - No quiero que te hagan daño, no quiero que leas esas cosas, no quiero verte llorar - le besé la cabeza. - No pueden saber nada sobre nosotros. He estado esperando a alguien como tú toda mi vida y no puedo ni imaginarme cómo intentarán separarnos.
- No lo harán - suspiró - Harry, no soy una mascota o un trofeo o una muñeca, soy una persona y no puedes protegerme de todo. Algún día tendré que enfrentarme a todo eso que dices ¿no? Y tú siempre estarás ahí para hacerme sentir bien así que estaré genial - asentí. Tenía razón. No me gustaba eso de no poder pasear cogidos de la mano y ni besarnos en público, ni mucho menos mentir al mundo entero ocultando la razón de mi felicidad.
- ¿Deberíamos hacerlo oficial hoy?
- ¿Ahora mismo?
- ¿Serás capaz de aguantarlo? No quiero que pase nada de eso, pero yo no podré evitarlo.
- Harry, estaré bien. Simplemente, no quiero seguir escondiéndome. Estaremos bien. Estamos enamorados y somos fuertes ¿no?
- Sí.
- Pues ahora vamos a pasear hasta el coche cogidos de la mano y sin escondernos.
[Narra April]
Lindsay se sentó a mi lado mientras que Timmy y yo veíamos Bob Esponja.
- No sé por qué lees esa basura, está lleno de rumores y tonterías. - suspiré viendo cómo Lindsay leía una revista de cotilleos muy concentrada.
- Shh - se puso el dedo índice en sus labios y pasó de página - ¡Anda, pero si es Harry! - sonrió mientras me enseñaba una foto de Harry abriendo la puerta de su coche - ¿Quién es la nueva princesa de Harry Styles? Lee más para descubrirlo. - Leyó en voz alta. Me levanté rápidamente y me senté a su lado, pasó la página y nos quedamos con la boca abierta al ver una foto que ocupaba casi toda la página de Harry y yo besándonos en su coche.
- Oh Dios mío - dije tapándome la boca con las manos. El artículo estaba lleno de fotos de nosotros paseando cogidos de la mano mientras Harry llevaba las bolsas de la compra que hicimos el pasado diez de junio. En todas salíamos de espaldas y en la del beso solo se me veía de perfil así que podía respirar más o menos tranquila.
- ¡Oh mira eso! ¡Sois Harry y tú besándoos! ¡Y Harry y tú paseando de la mano! ¡Y Harry y tú cogidos de la cintura! ¡Y Harry y tú haciendo el tonto! ¡No habías salido en una revista hasta ahora! ¡Qué guay! - cogió aire - ¿Cómo te sientes?
- Estoy en una maldita revista. ¡Estoy en la misma revista que Chris Brown y Rihanna! ¡Oh Dios mío! ¡Míranos! ¡Somos adorables!
- Supongo que te acostumbrarás a ello... - entonces me llegó una mención de Harry a Twitter.
@Harry_Styles: "Sí, las fotos que circulan por ahí de una chica y yo paseando y besándonos en mi coche son verdaderas. Se trata de mi novia @AprilTucker por favor, no la amenacéis ni nada de eso xx."
Yo: "@Harry_Styles: Salgo mucho mejor en las fotos que tú eeh ;) xx"
@Harry_Styles: "Eso ha sido suerte, ya veremos la próxima vez xx."
- ¡Harry y tú acabáis de tener la conversación más mona de vuestra historia en Twitter! - gritó mi hermana.
- Sí, lo acabo de vivir.
- Perdona, lo siento, es que todo esto es pff - rió - Como lea que se meten contigo, voy dando caña cuenta por cuenta para que te dejen en paz.
- Sé defenderme sola. - Harry tenía razón. La mayoría de tweets que recibía era de gente metiéndose conmigo, solo dos o tres eran diciendo que estaban feliz por él. En fin, me gustó pensar que eso cambiaría en algún momento.
Era 20 de julio y mis hermanos y yo acabábamos de aterrizar en Los Ángeles, California. Llevaba más de un mes sin ver a los chicos, solo hablaba con Harry por Skype y los echaba mucho de menos. Sobre todo ahora que tenía vacaciones y no sabía qué hacer para no aburrirme.
Era la primera vez que mis hermanos y yo cruzábamos el charco y la primera vez que íbamos a Estados Unidos así que estábamos muy emocionados. Era de noche así que cogimos un taxi que nos dejó en el hotel en el que se alojaban los chicos. Esa noche los chicos tenían concierto así que aprovechamos para dormir todo el rato, además al día siguiente habíamos planeado pasar el día en la playa por lo que estaría bien descansar para darlo todo al día siguiente.
A raíz de que hiciéramos público lo nuestro, todo el mundo le preguntaba a Harry por mí en sus entrevistas y todos estaban mucho más pendientes de lo que hacía y dejaba de hacer. Por no hablar de que yo no podía twittear nada tranquila porque enseguida me asaltaban con preguntas. Pero daba igual porque éramos tan felices como el primer día.
Me desperecé y bostecé, me senté en la cama y vi cómo dormía mi hermano. Me levanté con cuidado para ir al servicio a beber agua pero me paré al ver la hora que era. Me acerqué corriendo a la cama y empecé a despertar a mis hermanos zarandeándolos.
- Lindsay, despierta. - Se quejó y me dio la espalda mientras se tapaba la cabeza con la almohada. - No, Lindsay, se supone que que hemos quedado con los chicos en la playa de Santa Mónica las 12am. Nada más que lo dije, se levantó de un salto y empezó a prepararse.
- ¿Qué hora es? - preguntó Timmy desperezándose.
- Las 11:30am. Si no te das prisa, Zayn se hartará de esperar.
- ¿Ha venido Zayn?
- Sí.
- ¿Pues a qué esperas? ¡Vamos! ¡Ayúdame a ponerme el bañador! - Diez minutos después nosotros dos estábamos listos, solo quedaba Lindsay, que llevaba media hora peinándose.
- Vamos a la playa, no hace falta que te prepares tanto.
- Lo sé, peeeero... ya estoy lista - dijo dándose un último retoque. - Vamos.
Por el camino, llamamos a Liam para pedirle perdón por llegar tarde pero él simplemente se rió ya que todavía no habían llegado porque Zayn se estaba arreglando el tupé. El taxi que habíamos cogido iba justo al lado de la playa así que ahí estábamos los tres mirando cómo saltaban los delfines a través de la ventanilla del viejo taxi. Finalmente, llegamos a donde habíamos quedado con los chicos y para nuestra sorpresa, ellos estaban ya allí.
Después de saludarnos y decirnos lo mucho que nos echábamos de menos, bajamos a la playa y buscamos un sitio en el que hubiera sol y sombra. Dejamos las toallas y la nevera que traían los chicos y nos pusimos a hablar de lo que había pasado en todo el tiempo que llevábamos sin vernos y a hacernos fotos.
Después de un rato jugando al fútbol todos juntos, se fueron a bañarse. Todos menos Harry y yo. Estábamos hablando cuando pasó por delante un hombre que vendía pulseras y baratijas de ese estilo.
- Hola, ¿interesada en comprar alguna pulsera, tobillera, pendientes o algo? Son todos hechos a mano y por ser tú, te los dejaré a un precio inmejorable. - dijo con una voz rasposa y sin parar de sonreír un solo segundo. Antes de que pudiera decirle "no, gracias", Harry le había pedido que le enseñara una pulsera hecha de nudos intrincados. - Gracias, colega, también me gustan los tuyos - dijo el hombre después de que Harry le hiciera un cumplido sobre sus tatuajes. Tuve que aguantarme la risa pensando en la estrella, el "Hi!" y las demás chorradas que Harry tenía tatuadas. - ¿Y tú, guapa? ¿Te ha llamado la atención algo? - Me incliné y le señalé un aro para la nariz. Miramos otras muchas más cosas y le decíamos al hombre lo bonitas que eran. Al final, Harry iba a comprar dos pulseras y yo el piercing.
- ¿Cuánto es? - preguntó Harry mientras buscaba su cartera.
- ¿Sabes, colega? Vosotros me dais buen rollo, vuestra aura relaja a mi aura, colega, moláis - Harry y yo nos miramos confusos porque nada de lo que decía parecía tener sentido - Os lo regalo, colega, moláis, las cosas buenas son para la gente buena - me dio lo que habíamos comprado y antes de irse añadió - Y para la preciosa dama - dijo mientras buscaba algo en el bolsillo izquierdo de su bañador, al rato sacó una pequeña cadena de plata - Es una pulsera de los deseos, pídele a él que te la ponga y mientras que lo hace, pide un deseo. El día que se caiga, significa que el deseo se ha cumplido - se agachó, recogió sus cosas y se fue. Me giré hacia Harry, que todavía seguía sonriendo.
- ¿Qué coño acaba de pasar?
- Sinceramente, no lo sé pero... me gusta tu aura - reímos - Deja que te ponga la pulsera - Se la di y me la puso en la muñeca derecha mientras que intentaba pensar en un buen deseo. - ¿De verdad crees en eso?
- No lo sé, ya veremos qué pasa el día en que se caiga.
- Haré todo lo posible para que se cumpla, te lo prometo.
- ¿Y qué te hace pensar que puedes hacer algo?
- ¿No has deseado nada relacionado conmigo?
- Nunca lo sabrás - se hizo el ofendido y me reí - Por cierto, ¿te acuerdas de que hace un tiempo te rompí el collar ese tuyo del avión de papel?
- Sí, te dije que no importaba porque habías sido tú quien lo había roto.
- Pues te compré uno - dije sacándolo de mi mochila - este no es un avión de papel, pero es que no lo encontraba por ningún lado.
- ¿Eso es una daga? - asentí - Me encanta.
- ¿En serio? Porque si no, no pasa nada.
- De verdad, prefiero la daga antes que el avión de papel - reí y se lo puse. - ¿Te apetece bañarte?
- Ahora mismo no tengo muchas ganas, ve tú y luego ya si eso voy yo.
- Está bien.
- Échale un ojo a Timmy.
- Por supuesto.
Me desperté después de haberme dormido accidentalmente mientras tomaba el sol y miré a ver si me había quemado pero no, seguía tan blanca como siempre. Me quité las gafas de sol y me di cuenta de que Harry no estaba. Ni Harry, ni los chicos, ni mis hermanos. Me quité el moño playero para hacérmelo de nuevo pero en mejores condiciones, me puse las gafas de sol y me levanté para ver si estaban en el agua. Y ahí estaba Harry, sentado en la orilla. Fui hacia él y me arrodillé a su lado.
- Hola dormilona, vaya siesta que te has echado.
- Pues sí - reí - menos mal que el sol no pega mucho y que me he pasado con la crema, que si no, podrían cogerme para Jersey Shore.
- Hombre, el moño choni ya lo tienes.
- Este es mi moño playero, tonto - le di un golpe en el hombro - ¿Dónde están los demás?
- Han ido al chiringuito a comer algo, yo me he quedado aquí para cerciorarme de que nadie se acercaba a tu preciosa figura en bikini.
- ¿Qué estás haciendo? - pregunté al ver que había un hoyo delante de él.
- Quería cavar un hoyo y lo he hecho.
- Solía hacerlo cuando era pequeña, cuando ya estaba hecho me metía en él, dejaba que el agua entrase e iba diciendo por ahí que era mi piscina.
- Vaya personaja, ¿quieres ayudarme a hacerlo más grande?
- Sí. - Después de diez minutos cavando el hoyo era enorme, pero paramos para que no se derrumbaran los bordes. Nos levantamos y nos metimos dentro, llegaba por las rodillas. Nos reímos de lo infantiles que estábamos siendo.
- No es lo suficientemente grande como para que sea nuestra piscina privada, pero nos podemos sentar en el borde. - Nos quedamos ahí sentados hablando de cosas sin sentido hasta que el agua empezó a entrar, entonces jugamos a salpicarnos. Finalmente, y después de estar un rato metidos en el agujero, fuimos al agua a quitarnos la arena mojada que se nos había quedado en la piel y a comer con el resto de los chicos.
Después, aprovechamos que todos se estaban echando una siesta y nos fuimos a dar un paseo.
- Mira, esta concha me recuerda a la sirenita - Me agaché para coger una pequeña concha de color lila.
- Sí, parece su sujetador - dijo quitándomela para ponérsela en uno de sus pezones.
- Harry - reí.
- ¿Qué?
- Te harían falta tres más para taparte todos los pezones - dije sin poder parar de reír. Tiró la concha y me cogió la mano. Seguimos paseando por la orilla hasta que me di con una roca afilada en el pie, grité un poco y aproveché mi elasticidad para mirarme la planta del pie. Sangraba un poco. Me metí en el agua para limpiarlo y estaba mejor, pero seguía doliendo cuando andaba.
- ¿Te duele mucho?
- Sí, pero puedo andar de puntillas, estoy bien. - Se arrodilló ante mí y me cogió el pie para mirarlo.
- Tiene mala pinta, pequeña.
- ¿Qué? ¡No! ¡Estaba bien hace unos segundos!
- No, no sé, creo que quizás tenga que llevarte de vuelta. - Sonreí al darme cuenta de que era broma y que solo lo había dicho para tener una excusa para llevarme en su espalda.
- Vale, supongo que tienes razón. - Se dio la vuelta y salté sobre su espalda.
- Me pregunto si puedo correr mientras te llevo así - dijo al ratito de empezar a andar. Y antes de que pudiera responder, empezó a correr pero a los pocos segundos paró. - Vale, no, mejor sigo andando. - Le pegué en el brazo.
- Cállate, que no peso tanto. - siguió llevándome en su espalda hasta que llegamos al sitio en el que nos habíamos instalado. Al rato, recogimos todo y volvimos al hotel puesto que esa noche había concierto.
Durante todo el concierto, mis hermanos y yo estuvimos en el backstage. Mi hermana haciendo fotos para twittearlas y mi hermano y yo bailando.
En el descanso a mitad del concierto, Timmy me dijo que se hacía pis así que fui a llevarlo al servicio. Esperando en la cola, encendí un cigarro y se me acercó una niña con pinta de guarra.
- No sé si lo sabes, pero Harry odia que las chicas fumen - me giré para poder hablarle a los ojos. ¿Cómo había podido reconocerme si en las fotos que habían salido a la luz con Harry yo llevaba el pelo suelto y ahora lo tenía recogido en un moño playero? Además, en esas fotos no se me veía la cara.
- A él no le importa - dije con una sonrisa.
- No sé si lo sabes, pero a Harry no le gustan las chicas tatuadas.
- Si no le gustaran las chicas tatuadas, ¿no crees que no estaríamos juntos?
- No sé si lo sabes, pero no estás sobre el escenario así que no hace faltas que vayas enseñando piernas ni ombligo - Me miré de arriba abajo, ¿qué había de malo en lo que yo llevaba? (esto)
- No sé si lo sabes, pero yo puedo vestirme como me salga de los huevos porque estoy buena y si quiero enseño piernas, ombligo y hasta las tetas.
- Qué borde eres.
- Solo con quien se lo merece - dicho esto le di la espalda e intenté ignorar los comentarios que hacía con otra chica que se le había unido, pero no podía. Decían cosas como "¿cuántos años tendrá?", "Seguro que es otra de las guarras de Harry", "Me apuesto lo que sea a que no duran ni un mes". No pude más me giré y le solté lo que necesitaba soltarle - Vamos a ver, pedazo de subnormal. Harry y yo llevamos ya tres meses juntos así que has perdido la apuesta y tengo 21 años ¿hay algo de malo en eso? No, así que meteros con alguien de vuestra edad o volved al concierto, que habréis venido para eso y no para meteros conmigo. - Me giré de nuevo y me metí en el servicio con Timmy. Cuando salí, había un grupo de niñas en la puerta.
- Hola - dijo una de ellas emocionada - Nos hemos enterado de que estabas aquí y queríamos venir a saludarte.
- Muchas gracias, pero no teníais por qué, os estáis perdiendo el concierto.
- ¿Quién es este pequeñín? - dijo una de ellas cogiendo la mano de mi hermano, que estaba en mis brazos. - ¿Es tu hijo?
- No, no, yo no tengo hijos - reí - Es mi hermano pequeño.
- Es una absoluta monada.
- Gracias.
- ¿Nos podemos hacer un foto?
- Claro - una de las chicas sacó su cámara y se la dio a un guarda de seguridad para que nos la hiciera. Las chicas se rieron cuando miraron la foto y vieron que Timmy y yo habíamos puesto una cara rara, luego se fueron.
Dejé a Timmy un momento en el suelo para sacar mi móvil del bolsillo y ver la hora y cuando me di cuenta ya no estaba. Asustada, empecé a correr en círculos y al seguir sin encontrarlo, fui al backstage.
- ¿Qué pasa? - preguntó Harry al verme llegar corriendo al backstage.
- No puedo encontrar a Timmy - puso sus manos en mis hombros para calmarme - Juro que solo lo solté dos segundos. - Harry se pasó la mano por el pelo. ¿Cómo había podido perder a mi hermano?
- ¿Has mirado por todos lados?
- Sí, creo que sí.
- Ahora tengo que volver al escenario, no te preocupes, seguro que lo encontramos - dicho esto me besó y se fue. No sabía qué hacer así que me quedé allí sentada sobre las cajas en las que se guardan los altavoces. Entonces se escuchó un gran "ooh" así que levanté la mirada y vi a Harry con Timmy en brazos. - No vuelvas a asustar a tu hermana así otra vez ¿vale? - dijo Harry con el micrófono en la mano. Timmy asintió asustado, Harry le dio un beso en la mejilla y lo dejó en el suelo para que se fuera corriendo hacia mí.
Esa noche, Twitter se revolucionó un poco cuando Liam subió una foto de Harry y de mí durmiendo juntos en la playa, cuando mi hermana subió todas las que había hecho y cuando Harry me mencionó diciendo que yo había ido al concierto con un cartel que ponía "Bésame, soy mayor de edad". Yo le respondí que era un mentiroso y luego las chicas con las que me hice la foto, la twittearon con el título "@Harry_Styles tu novia está un poco mal de la cabeza" así que Harry les respondió. Total, que la gente empezó a insultarme y Harry tuvo que defenderme diciendo "En vez de mandarle amenazas a mi maravillosa novia, ¿por qué no recordamos el hecho de que tengo nariz de pene? ¡Raro! :)"
Unas pocas chicas alagaban mis piernas y lo bien que estaba sin maquillar, otras decían que estaban felices si Harry era feliz y muchas me insultaban, pero no les prestaba atención porque estaba enamorada de él y eso era lo único que importaba.
Al día siguiente, mis hermanos y yo volvimos a Londres para estar un mes sin los chicos, pero esa vez no fue tan duro porque por lo menos tenía el consuelo del maravilloso día que habíamos pasado todos juntos en LA.
- April, él me odia. - dijo Harry sentándose a mi lado en el banco del parque mientras Timmy jugaba dándole patadas a una pelota de fútbol alrededor.
Era principios de junio, hacía unos días que los chicos habían vuelto así que Harry y yo habíamos decidido pasar todo el tiempo posible juntos antes de que tuvieran que irse de nuevo el trece de junio. Y habíamos pensado que, como todo iba bien, sería buena idea que él pasara más tiempo con mi hermano puesto que era pequeño y quizás no entendiera quién era Harry ni qué significaba en mi vida.
- No te odia - dije riendo mientras entrelazaba sus dedos con los míos.
- Entonces explícame por qué acaba de llamarme troll de pelo rizado.
- Solo está preocupado, eso es todo. Pensará que eres un tonto del culo como mi último novio. Ahora ve y diviértete, enséñale de quién me enamoré. - sonreí, le di un pico y lo empujé un poco para que se levantara del banco.
- Vale, pero si termino con un balonazo en la cabeza, será mejor que me des otro beso - sonrió y se dio la vuelta, volviendo al lado de mi hermano.
- ¿Por qué has besado a mi hermana? - preguntó a la defensiva y cruzando los brazos.
- Me ha besado ella - dijo Harry acobardado, provocando que me riera.
- Eso no importa, ¿por qué?
- Porque la quiero - respondió sonriendo hacia mí.
- No, no la quieres - dijo mirando al suelo para darla unas pataditas al balón.
- ¿Qué te hace pensar eso? - preguntó Harry agachado para poder estar más o menos a su altura.
- Porque eres Harry Styles y Lindsay dice que puedes tener a cualquier chica del mundo que quieras y tú quieres a mi hermana. Que yo recuerde, April ha tenido un novio que dijo que la quería, pero era mentira. - Harry parecía tan sorprendido como yo, ¿cómo había podido decir eso un niño de cinco años?
- Pero yo no miento.
- ¿Y cómo puedo creerte? Es que yo no quiero que mi hermana llore como la última vez, me pone triste. - Timmy suspiró y me miró.
- Bueno, hombrecito, no le voy a hacer llorar porque te estoy diciendo toda la verdad. La quiero mucho y pienso, pienso que algún día incluso nos casaremos... ¿crees que le gustaría? - A mi hermano se le iluminó la mirada.
- ¡Le encantaría! Pero recuerda, no la hagas llorar - cogió la pelota con sus pequeñas manos - ¡Ahora voy a darte un paliza! - la dejó en el suelo y le dio un pequeña patada.
- ¡Eso ya lo veremos!
[Narra Harry]
Era diez de junio, quedaban tres días para que nos fuéramos a US por dos meses y teníamos que prepararlo todo así que, haciendo revisión con April de las cosas que me tenía que llevar, llegamos a la conclusión de que necesitaba calcetines porque siempre que me los quitaba los perdía y nada más que me quedaban tres pares.
- No dejes que te vean - susurré haciéndole una señal para que me siguiera por un callejón. Llevábamos una hora dando vueltas por la ciudad y no nos había visto nadie hasta ahora.
-¡Harry! ¿Por qué nos escondemos? - preguntó una vez que me había parado en un callejón bastante escondido - Son cámaras, no asesinos.
- Estoy intentando cuidar de ti.
- ¿Sí? Pues no lo parece - espetó.
- Solo quiero que nuestra relación quede entre nosotros lo máximo que podamos - suspiré. Me sorprendía que April quisiera que la vieran tan pronto, sólo habíamos estado saliendo durante poco más de dos meses. - Una vez que las fans, los paparazzis y los periódicos se metan en esto, es muy duro. Es que nuestra relación tiene que ser cosa nuestra, no de todo el mundo. Solo nosotros. - dije suavemente cogiendo su mano.
- Siempre será nuestra y nada podrá cambiarlo, Harry - me dio un beso en la mejilla y miró hacia la salida del callejón - ¿Podemos hacerlo público? ¿Podemos anunciar que estamos juntos?
- Sabes que quiero, pero...
- Llevamos saliendo dos meses y todo el mundo piensa que estás soltero y yo... me duele cuando dices en las entrevistas que no estás con nadie porque pienso que no soy lo bastante buena para ti y me duele cuando no podemos pasear de la mano, sino que tengo que ir a tres metros de ti para que no empiecen rumores. - su voz se quebró y paró de hablar.
- April, no estés triste - dije acariciando su mejilla - Odio cuando lloras, es el peor sentimiento que he experimentado en toda mi vida.
- Harry, ¿me puedes decir por lo menos por qué seguimos saliendo en secreto? Solo una razón. - dijo con una voz muy vulnerable. Cogí un mechón de su pelo y empecé a jugar con él.
- April, ¿sabes lo que la gente les dice a las novias de los otros chicos o a cualquier chica que se le relacione con ellos? - Dije recordando tweets de los que Delilah y Danielle habían hablado varias veces. - La gente les dice que se mueran y que son feas y horrorosas y todo tipo de mentiras y cosas horribles - asintió y apoyó su cabeza en mi pecho. - No quiero que te hagan daño, no quiero que leas esas cosas, no quiero verte llorar - le besé la cabeza. - No pueden saber nada sobre nosotros. He estado esperando a alguien como tú toda mi vida y no puedo ni imaginarme cómo intentarán separarnos.
- No lo harán - suspiró - Harry, no soy una mascota o un trofeo o una muñeca, soy una persona y no puedes protegerme de todo. Algún día tendré que enfrentarme a todo eso que dices ¿no? Y tú siempre estarás ahí para hacerme sentir bien así que estaré genial - asentí. Tenía razón. No me gustaba eso de no poder pasear cogidos de la mano y ni besarnos en público, ni mucho menos mentir al mundo entero ocultando la razón de mi felicidad.
- ¿Deberíamos hacerlo oficial hoy?
- ¿Ahora mismo?
- ¿Serás capaz de aguantarlo? No quiero que pase nada de eso, pero yo no podré evitarlo.
- Harry, estaré bien. Simplemente, no quiero seguir escondiéndome. Estaremos bien. Estamos enamorados y somos fuertes ¿no?
- Sí.
- Pues ahora vamos a pasear hasta el coche cogidos de la mano y sin escondernos.
[Narra April]
Lindsay se sentó a mi lado mientras que Timmy y yo veíamos Bob Esponja.
- No sé por qué lees esa basura, está lleno de rumores y tonterías. - suspiré viendo cómo Lindsay leía una revista de cotilleos muy concentrada.
- Shh - se puso el dedo índice en sus labios y pasó de página - ¡Anda, pero si es Harry! - sonrió mientras me enseñaba una foto de Harry abriendo la puerta de su coche - ¿Quién es la nueva princesa de Harry Styles? Lee más para descubrirlo. - Leyó en voz alta. Me levanté rápidamente y me senté a su lado, pasó la página y nos quedamos con la boca abierta al ver una foto que ocupaba casi toda la página de Harry y yo besándonos en su coche.
- Oh Dios mío - dije tapándome la boca con las manos. El artículo estaba lleno de fotos de nosotros paseando cogidos de la mano mientras Harry llevaba las bolsas de la compra que hicimos el pasado diez de junio. En todas salíamos de espaldas y en la del beso solo se me veía de perfil así que podía respirar más o menos tranquila.
- ¡Oh mira eso! ¡Sois Harry y tú besándoos! ¡Y Harry y tú paseando de la mano! ¡Y Harry y tú cogidos de la cintura! ¡Y Harry y tú haciendo el tonto! ¡No habías salido en una revista hasta ahora! ¡Qué guay! - cogió aire - ¿Cómo te sientes?
- Estoy en una maldita revista. ¡Estoy en la misma revista que Chris Brown y Rihanna! ¡Oh Dios mío! ¡Míranos! ¡Somos adorables!
- Supongo que te acostumbrarás a ello... - entonces me llegó una mención de Harry a Twitter.
@Harry_Styles: "Sí, las fotos que circulan por ahí de una chica y yo paseando y besándonos en mi coche son verdaderas. Se trata de mi novia @AprilTucker por favor, no la amenacéis ni nada de eso xx."
Yo: "@Harry_Styles: Salgo mucho mejor en las fotos que tú eeh ;) xx"
@Harry_Styles: "Eso ha sido suerte, ya veremos la próxima vez xx."
- ¡Harry y tú acabáis de tener la conversación más mona de vuestra historia en Twitter! - gritó mi hermana.
- Sí, lo acabo de vivir.
- Perdona, lo siento, es que todo esto es pff - rió - Como lea que se meten contigo, voy dando caña cuenta por cuenta para que te dejen en paz.
- Sé defenderme sola. - Harry tenía razón. La mayoría de tweets que recibía era de gente metiéndose conmigo, solo dos o tres eran diciendo que estaban feliz por él. En fin, me gustó pensar que eso cambiaría en algún momento.
Era 20 de julio y mis hermanos y yo acabábamos de aterrizar en Los Ángeles, California. Llevaba más de un mes sin ver a los chicos, solo hablaba con Harry por Skype y los echaba mucho de menos. Sobre todo ahora que tenía vacaciones y no sabía qué hacer para no aburrirme.
Era la primera vez que mis hermanos y yo cruzábamos el charco y la primera vez que íbamos a Estados Unidos así que estábamos muy emocionados. Era de noche así que cogimos un taxi que nos dejó en el hotel en el que se alojaban los chicos. Esa noche los chicos tenían concierto así que aprovechamos para dormir todo el rato, además al día siguiente habíamos planeado pasar el día en la playa por lo que estaría bien descansar para darlo todo al día siguiente.
A raíz de que hiciéramos público lo nuestro, todo el mundo le preguntaba a Harry por mí en sus entrevistas y todos estaban mucho más pendientes de lo que hacía y dejaba de hacer. Por no hablar de que yo no podía twittear nada tranquila porque enseguida me asaltaban con preguntas. Pero daba igual porque éramos tan felices como el primer día.
Me desperecé y bostecé, me senté en la cama y vi cómo dormía mi hermano. Me levanté con cuidado para ir al servicio a beber agua pero me paré al ver la hora que era. Me acerqué corriendo a la cama y empecé a despertar a mis hermanos zarandeándolos.
- Lindsay, despierta. - Se quejó y me dio la espalda mientras se tapaba la cabeza con la almohada. - No, Lindsay, se supone que que hemos quedado con los chicos en la playa de Santa Mónica las 12am. Nada más que lo dije, se levantó de un salto y empezó a prepararse.
- ¿Qué hora es? - preguntó Timmy desperezándose.
- Las 11:30am. Si no te das prisa, Zayn se hartará de esperar.
- ¿Ha venido Zayn?
- Sí.
- ¿Pues a qué esperas? ¡Vamos! ¡Ayúdame a ponerme el bañador! - Diez minutos después nosotros dos estábamos listos, solo quedaba Lindsay, que llevaba media hora peinándose.
- Vamos a la playa, no hace falta que te prepares tanto.
- Lo sé, peeeero... ya estoy lista - dijo dándose un último retoque. - Vamos.
Por el camino, llamamos a Liam para pedirle perdón por llegar tarde pero él simplemente se rió ya que todavía no habían llegado porque Zayn se estaba arreglando el tupé. El taxi que habíamos cogido iba justo al lado de la playa así que ahí estábamos los tres mirando cómo saltaban los delfines a través de la ventanilla del viejo taxi. Finalmente, llegamos a donde habíamos quedado con los chicos y para nuestra sorpresa, ellos estaban ya allí.
Después de saludarnos y decirnos lo mucho que nos echábamos de menos, bajamos a la playa y buscamos un sitio en el que hubiera sol y sombra. Dejamos las toallas y la nevera que traían los chicos y nos pusimos a hablar de lo que había pasado en todo el tiempo que llevábamos sin vernos y a hacernos fotos.
Después de un rato jugando al fútbol todos juntos, se fueron a bañarse. Todos menos Harry y yo. Estábamos hablando cuando pasó por delante un hombre que vendía pulseras y baratijas de ese estilo.
- Hola, ¿interesada en comprar alguna pulsera, tobillera, pendientes o algo? Son todos hechos a mano y por ser tú, te los dejaré a un precio inmejorable. - dijo con una voz rasposa y sin parar de sonreír un solo segundo. Antes de que pudiera decirle "no, gracias", Harry le había pedido que le enseñara una pulsera hecha de nudos intrincados. - Gracias, colega, también me gustan los tuyos - dijo el hombre después de que Harry le hiciera un cumplido sobre sus tatuajes. Tuve que aguantarme la risa pensando en la estrella, el "Hi!" y las demás chorradas que Harry tenía tatuadas. - ¿Y tú, guapa? ¿Te ha llamado la atención algo? - Me incliné y le señalé un aro para la nariz. Miramos otras muchas más cosas y le decíamos al hombre lo bonitas que eran. Al final, Harry iba a comprar dos pulseras y yo el piercing.
- ¿Cuánto es? - preguntó Harry mientras buscaba su cartera.
- ¿Sabes, colega? Vosotros me dais buen rollo, vuestra aura relaja a mi aura, colega, moláis - Harry y yo nos miramos confusos porque nada de lo que decía parecía tener sentido - Os lo regalo, colega, moláis, las cosas buenas son para la gente buena - me dio lo que habíamos comprado y antes de irse añadió - Y para la preciosa dama - dijo mientras buscaba algo en el bolsillo izquierdo de su bañador, al rato sacó una pequeña cadena de plata - Es una pulsera de los deseos, pídele a él que te la ponga y mientras que lo hace, pide un deseo. El día que se caiga, significa que el deseo se ha cumplido - se agachó, recogió sus cosas y se fue. Me giré hacia Harry, que todavía seguía sonriendo.
- ¿Qué coño acaba de pasar?
- Sinceramente, no lo sé pero... me gusta tu aura - reímos - Deja que te ponga la pulsera - Se la di y me la puso en la muñeca derecha mientras que intentaba pensar en un buen deseo. - ¿De verdad crees en eso?
- No lo sé, ya veremos qué pasa el día en que se caiga.
- Haré todo lo posible para que se cumpla, te lo prometo.
- ¿Y qué te hace pensar que puedes hacer algo?
- ¿No has deseado nada relacionado conmigo?
- Nunca lo sabrás - se hizo el ofendido y me reí - Por cierto, ¿te acuerdas de que hace un tiempo te rompí el collar ese tuyo del avión de papel?
- Sí, te dije que no importaba porque habías sido tú quien lo había roto.
- Pues te compré uno - dije sacándolo de mi mochila - este no es un avión de papel, pero es que no lo encontraba por ningún lado.
- ¿Eso es una daga? - asentí - Me encanta.
- ¿En serio? Porque si no, no pasa nada.
- De verdad, prefiero la daga antes que el avión de papel - reí y se lo puse. - ¿Te apetece bañarte?
- Ahora mismo no tengo muchas ganas, ve tú y luego ya si eso voy yo.
- Está bien.
- Échale un ojo a Timmy.
- Por supuesto.
Me desperté después de haberme dormido accidentalmente mientras tomaba el sol y miré a ver si me había quemado pero no, seguía tan blanca como siempre. Me quité las gafas de sol y me di cuenta de que Harry no estaba. Ni Harry, ni los chicos, ni mis hermanos. Me quité el moño playero para hacérmelo de nuevo pero en mejores condiciones, me puse las gafas de sol y me levanté para ver si estaban en el agua. Y ahí estaba Harry, sentado en la orilla. Fui hacia él y me arrodillé a su lado.
- Hola dormilona, vaya siesta que te has echado.
- Pues sí - reí - menos mal que el sol no pega mucho y que me he pasado con la crema, que si no, podrían cogerme para Jersey Shore.
- Hombre, el moño choni ya lo tienes.
- Este es mi moño playero, tonto - le di un golpe en el hombro - ¿Dónde están los demás?
- Han ido al chiringuito a comer algo, yo me he quedado aquí para cerciorarme de que nadie se acercaba a tu preciosa figura en bikini.
- ¿Qué estás haciendo? - pregunté al ver que había un hoyo delante de él.
- Quería cavar un hoyo y lo he hecho.
- Solía hacerlo cuando era pequeña, cuando ya estaba hecho me metía en él, dejaba que el agua entrase e iba diciendo por ahí que era mi piscina.
- Vaya personaja, ¿quieres ayudarme a hacerlo más grande?
- Sí. - Después de diez minutos cavando el hoyo era enorme, pero paramos para que no se derrumbaran los bordes. Nos levantamos y nos metimos dentro, llegaba por las rodillas. Nos reímos de lo infantiles que estábamos siendo.
- No es lo suficientemente grande como para que sea nuestra piscina privada, pero nos podemos sentar en el borde. - Nos quedamos ahí sentados hablando de cosas sin sentido hasta que el agua empezó a entrar, entonces jugamos a salpicarnos. Finalmente, y después de estar un rato metidos en el agujero, fuimos al agua a quitarnos la arena mojada que se nos había quedado en la piel y a comer con el resto de los chicos.
Después, aprovechamos que todos se estaban echando una siesta y nos fuimos a dar un paseo.
- Mira, esta concha me recuerda a la sirenita - Me agaché para coger una pequeña concha de color lila.
- Sí, parece su sujetador - dijo quitándomela para ponérsela en uno de sus pezones.
- Harry - reí.
- ¿Qué?
- Te harían falta tres más para taparte todos los pezones - dije sin poder parar de reír. Tiró la concha y me cogió la mano. Seguimos paseando por la orilla hasta que me di con una roca afilada en el pie, grité un poco y aproveché mi elasticidad para mirarme la planta del pie. Sangraba un poco. Me metí en el agua para limpiarlo y estaba mejor, pero seguía doliendo cuando andaba.
- ¿Te duele mucho?
- Sí, pero puedo andar de puntillas, estoy bien. - Se arrodilló ante mí y me cogió el pie para mirarlo.
- Tiene mala pinta, pequeña.
- ¿Qué? ¡No! ¡Estaba bien hace unos segundos!
- No, no sé, creo que quizás tenga que llevarte de vuelta. - Sonreí al darme cuenta de que era broma y que solo lo había dicho para tener una excusa para llevarme en su espalda.
- Vale, supongo que tienes razón. - Se dio la vuelta y salté sobre su espalda.
- Me pregunto si puedo correr mientras te llevo así - dijo al ratito de empezar a andar. Y antes de que pudiera responder, empezó a correr pero a los pocos segundos paró. - Vale, no, mejor sigo andando. - Le pegué en el brazo.
- Cállate, que no peso tanto. - siguió llevándome en su espalda hasta que llegamos al sitio en el que nos habíamos instalado. Al rato, recogimos todo y volvimos al hotel puesto que esa noche había concierto.
Durante todo el concierto, mis hermanos y yo estuvimos en el backstage. Mi hermana haciendo fotos para twittearlas y mi hermano y yo bailando.
En el descanso a mitad del concierto, Timmy me dijo que se hacía pis así que fui a llevarlo al servicio. Esperando en la cola, encendí un cigarro y se me acercó una niña con pinta de guarra.
- No sé si lo sabes, pero Harry odia que las chicas fumen - me giré para poder hablarle a los ojos. ¿Cómo había podido reconocerme si en las fotos que habían salido a la luz con Harry yo llevaba el pelo suelto y ahora lo tenía recogido en un moño playero? Además, en esas fotos no se me veía la cara.
- A él no le importa - dije con una sonrisa.
- No sé si lo sabes, pero a Harry no le gustan las chicas tatuadas.
- Si no le gustaran las chicas tatuadas, ¿no crees que no estaríamos juntos?
- No sé si lo sabes, pero no estás sobre el escenario así que no hace faltas que vayas enseñando piernas ni ombligo - Me miré de arriba abajo, ¿qué había de malo en lo que yo llevaba? (esto)
- No sé si lo sabes, pero yo puedo vestirme como me salga de los huevos porque estoy buena y si quiero enseño piernas, ombligo y hasta las tetas.
- Qué borde eres.
- Solo con quien se lo merece - dicho esto le di la espalda e intenté ignorar los comentarios que hacía con otra chica que se le había unido, pero no podía. Decían cosas como "¿cuántos años tendrá?", "Seguro que es otra de las guarras de Harry", "Me apuesto lo que sea a que no duran ni un mes". No pude más me giré y le solté lo que necesitaba soltarle - Vamos a ver, pedazo de subnormal. Harry y yo llevamos ya tres meses juntos así que has perdido la apuesta y tengo 21 años ¿hay algo de malo en eso? No, así que meteros con alguien de vuestra edad o volved al concierto, que habréis venido para eso y no para meteros conmigo. - Me giré de nuevo y me metí en el servicio con Timmy. Cuando salí, había un grupo de niñas en la puerta.
- Hola - dijo una de ellas emocionada - Nos hemos enterado de que estabas aquí y queríamos venir a saludarte.
- Muchas gracias, pero no teníais por qué, os estáis perdiendo el concierto.
- ¿Quién es este pequeñín? - dijo una de ellas cogiendo la mano de mi hermano, que estaba en mis brazos. - ¿Es tu hijo?
- No, no, yo no tengo hijos - reí - Es mi hermano pequeño.
- Es una absoluta monada.
- Gracias.
- ¿Nos podemos hacer un foto?
- Claro - una de las chicas sacó su cámara y se la dio a un guarda de seguridad para que nos la hiciera. Las chicas se rieron cuando miraron la foto y vieron que Timmy y yo habíamos puesto una cara rara, luego se fueron.
Dejé a Timmy un momento en el suelo para sacar mi móvil del bolsillo y ver la hora y cuando me di cuenta ya no estaba. Asustada, empecé a correr en círculos y al seguir sin encontrarlo, fui al backstage.
- ¿Qué pasa? - preguntó Harry al verme llegar corriendo al backstage.
- No puedo encontrar a Timmy - puso sus manos en mis hombros para calmarme - Juro que solo lo solté dos segundos. - Harry se pasó la mano por el pelo. ¿Cómo había podido perder a mi hermano?
- ¿Has mirado por todos lados?
- Sí, creo que sí.
- Ahora tengo que volver al escenario, no te preocupes, seguro que lo encontramos - dicho esto me besó y se fue. No sabía qué hacer así que me quedé allí sentada sobre las cajas en las que se guardan los altavoces. Entonces se escuchó un gran "ooh" así que levanté la mirada y vi a Harry con Timmy en brazos. - No vuelvas a asustar a tu hermana así otra vez ¿vale? - dijo Harry con el micrófono en la mano. Timmy asintió asustado, Harry le dio un beso en la mejilla y lo dejó en el suelo para que se fuera corriendo hacia mí.
Esa noche, Twitter se revolucionó un poco cuando Liam subió una foto de Harry y de mí durmiendo juntos en la playa, cuando mi hermana subió todas las que había hecho y cuando Harry me mencionó diciendo que yo había ido al concierto con un cartel que ponía "Bésame, soy mayor de edad". Yo le respondí que era un mentiroso y luego las chicas con las que me hice la foto, la twittearon con el título "@Harry_Styles tu novia está un poco mal de la cabeza" así que Harry les respondió. Total, que la gente empezó a insultarme y Harry tuvo que defenderme diciendo "En vez de mandarle amenazas a mi maravillosa novia, ¿por qué no recordamos el hecho de que tengo nariz de pene? ¡Raro! :)"
Unas pocas chicas alagaban mis piernas y lo bien que estaba sin maquillar, otras decían que estaban felices si Harry era feliz y muchas me insultaban, pero no les prestaba atención porque estaba enamorada de él y eso era lo único que importaba.
Al día siguiente, mis hermanos y yo volvimos a Londres para estar un mes sin los chicos, pero esa vez no fue tan duro porque por lo menos tenía el consuelo del maravilloso día que habíamos pasado todos juntos en LA.
domingo, 2 de diciembre de 2012
Capítulo 19.
[Narra April]
La manta parecía pesar lo mismo que una piedra, las sábanas eran como una camiseta de fuerza y me sentía agobiada. Eran las 03:56 y no había dormido ni siquiera una pizca. Suspiré frustradamente y me incorporé con rapidez pero con cuidado para no despertar a Timmy.
Era 20 de mayo, llevaba 22 días sin Harry y me quedaban seis días más sin verlo. Volvió el 19 de abril y pasamos diez días maravillosos juntos paseando por la ciudad, yendo al parque, haciendo compras... en fin, haciendo cosas normales de pareja. Pero el 29 de abril tuvo que irse de nuevo para empezar su tour por toda Europa, así que de nuevo tuve que quedarme sola. Ahora mismo estaba en Milán y allí había que sumar 2h así que serían las 05:56 pero eso no impidió que cogiera el móvil y lo llamara, quizás no podía dormir por lo mucho que lo echaba de menos.
-------- CONVERSACIÓN TELEFÓNICA ---------
- ¿Estás bien? - preguntó rápidamente y con un tono muy despierto.
- ¿Tú tampoco puedes dormir? - pregunté apoyando mi espalda contra la pared.
- Cierro los ojos pero no llego a dormirme del todo.
- Yo tampoco.
- Parece que somos la misma persona - dijo con un tono de voz suave aunque vivaz. - ¿Qué podemos hacer?
- Ojalá estuvieras en Londres, así podrías llegar a mi casa en unos minutos - dije llevando mis rodillas hasta el pecho.
- Mm lo sé, lo sé. No hay otro sitio en el que preferiría estar que ahí contigo, pero hay dos horas de diferencia ahora mismo. Aunque pronto estaré de vuelta y por fin podremos pasear y hacer todas esas cosas que nos gusta hacer juntos y, por supuesto, dormir. Mientras tanto, creo que podríamos aprovechar y pasar la noche juntos... pon el canal 4 en la tele. - Me levanté con cuidado y fui al salón, encendí la tele y bajé el volumen al mínimo, por último puse el canal 4. Reí.
- ¿En serio? ¿"Padre de familia", Harry? Con lo poético y romántico que te estaba quedando todo.
- "Padre de familia" es un programa muy bueno - se defendió - Y siempre te hace sonreír así que no importa lo mucho que intentes negarlo, sé te encanta este programa.
- Por tu culpa. - me dejé caer en el sofá y me tapé con la manta. Aunque estuviéramos a miles de kilómetros de distancia, parecía que estaba a mi lado cuando se reía por algo que pasaba en el capítulo de "Padre de familia".
------- FIN DE LA CONVERSACIÓN ----------
Era 24 de mayo, mi cumpleaños y el de Timmy. Aunque, como hacíamos desde hacía cuatro años, solo se celebraba el de mi hermano. Al ser la fecha en la que murió mi madre, sentía que no tenía nada que celebrar pero no iba a dejar sin Timmy sin cumpleaños así que sólo celebrábamos el suyo. Ese año sería otro de los más tristes porque aunque tenía novio, estaba en España, concretamente en Madrid.
Me desperté con mensajes de felicitaciones de todos los chicos y con varios tweets de Danielle, Louis, Harry, mi hermana y Jay.
@DaniellePeazer: " ¡Feliz cumpleaños, @AprilTucker! ¡Esta noche te olvidas de tu hombre y nos vamos de fiesta! xxxxxxxxxxxxx"
Yo: "¡Muchas gracias, Dani! Hablamos en los ensayos xxxxxxxxx"
@Louis_Tomlinson: " @AprilTucker felicidades, Aps :) ¡Disfruta de los 21, que no se cumplen todos los días! Y no te preocupes, muy pronto nos veremos xxxxxxxxxxxxx"
Yo: "Gracias, Lou :) Lo haré nada más que lleguéis, que os echo mucho de menos xxxxxxxxxx"
@Harry_Styles: " @AprilTucker dicen que las pirámides de Egipto se ven desde el espacio. Increíble ¿verdad? :) xx"
Yo: "Simplemente alucinante :) xx"
@Lindsay_Directioner: "@AprilTucker ¡Ya eres mayor de edad en US! ¡Wohoooo! Felicidades, hermana xxxxxxxxxxx"
Yo: "Gracias, paja, ve luego a recoger la tarta de Timmy :)"
@JohanahDarling: "Felicidades @AprilTucker, ojalá pudieras pasarte por Doncaster para tomar la tarta que te preparaba cuando eras pequeña. Disfruta xxxxxxxxxx"
Yo: "Muchas gracias, pero no me lo digas dos veces porque me planto allí en segundos eeh haha xxxxxxxxx"
Después de responder a todos los tweets y mensajes, vestí a Timmy y fuimos corriendo al colegio. El día anterior le había comprado chuches para que las repartiera entre sus amigos, así que estaba claro que él lo iba a pasar mucho mejor que yo.
Cuando volví a casa a la hora del almuerzo, mis hermanos estaban viendo la tele. Me senté al lado de Timmy y nos hice una foto para mandársela a Zayn y de paso subirla a Twitter con el título "Cumpleañeros". Dejé la mochila que me llevaba siempre a los ensayos para meter la ropa encima de la mesa y me fijé en que había una carta sobre ella.
- ¿Y ésto?
- No sé, Timmy vio que estaba debajo de la puerta cuando entramos y como vi que el que lo manda es Harry, decidí no abrirlo.
- Gracias - dije sorprendida de que se hubiera aguantado. Cogí el sobre y saqué cuatro papeles, tres de ellos eran billetes de avión para España y lo otro, una carta.
"Querida April:
Hoy es tu cumpleaños y me niego a que lo pasemos alejados así que ya mismo te vas a Heathrow y te subes a ese vuelo con destino la T4 de Barajas. Cuando llegues a Madrid, coge un taxi y diles que te lleven al hotel "Eurostars Madrid Tower" o, si lo prefieres, haz turismo, eso no importa. Lo que importa es que estés en el hotel a la hora a la que acaba el concierto.
Olvídate del dinero que me han costado los tres billetes y la habitación de hotel para los tres, no pienses en eso porque es mi regalo de cumpleaños. Mi regalo es que estemos los dos juntos sin impedimentos de ningún tipo.
Te espero en Madrid, no me dejes plantado.
Te quiere,
Harry."
- ¿Qué es? - preguntó Lindsay ansiosa por saberlo. Miré la hora a la que salía el vuelo. Mierda. Era dentro de una hora y media así que no nos iba a dar tiempo. Bueno, quizás sí, solo había que intentarlo.
- Lindsay, haz las maletas.
- ¿Qué?
- Ya - fui corriendo hacia mi habitación y cogí una maleta grande para meter mi ropa y la de Timmy.
- Pero tengo que saber a dónde vamos y cuánto tiempo vamos para...
- Volvemos mañana mismo así que no metas mucha ropa, vamos a España así que lleva ropa fresquita. - la interrumpí.
- ¿Por qué vamos a España? Un momento, ¿Harry nos paga los billetes? ¡Te juro que amo a este niño!
- ¡Lindsay!
- Sí, sí, ya voy. - despareció. Media hora más tarde estábamos sentados en el taxi de camino al aeropuerto. - Harry te quiere mucho - dijo Lindsay cuando terminó de leer la carta - No me puedo creer que haya comprado billetes de avión para Timmy y para mí.
- Eso es porque quiere verme a toda costa, sin que yo le ponga excusas.
- En las puertas del hotel habrá un montón de niñas ¿no? Por lo menos las que no hayan conseguido entradas para el concierto.
- Supongo.
- ¿Y qué haremos?
- Pasar como si no tuviéramos nada que ver.
- Me siento famosa.
- Estás loca. - una vez en el aeropuerto, cogí a Timmy en brazos y le hice cargar a Lindsay con mi maleta para poder correr hasta la puerta de embarque. Finalmente, y tras insistir mucho, nos dejaron entrar en el avión.
- ¿A dónde vamos? - preguntó Timmy asustado ya que nunca se había montado en un avión.
- Vamos a otro país.
- ¿Para qué?
- Para celebrar tu cumple.
- ¡Qué bien! - exclamó.
- Shh - dije llevándome el dedo índice a los labios - No puedes gritar porque la gente se puede enfadar.
- ¿Y por qué?
- Porque el vuelo dura 2h 30mins.
- ¿Por qué?
- Porque hay que pasar por Francia.
- ¿Volando?
- Sí.
- ¿Vamos volando como Superman?
- Sí - entonces llegó el momento del despegue. Era el que más me asustaba porque si algo salía mal entonces, no se podía hacer nada. Apreté con fuerza la mano de Timmy y la de Lindsay, que estaba sentada al otro lado.
- ¿Tienes miedo? - preguntó Timmy.
- No - mentí.
- Sí, sí lo tienes porque si no tuvieras miedo, no me cogerías la mano así de fuerte. Pero tranquila, estamos volando como Superman y a Superman nunca le pasa nada así que a nosotros tampoco. - ¿Era para comérselo o no era para comérselo? Maldita inocencia, Timmy era un amor, era mi niño chico y siempre lo sería.
Nada más bajar del avión, me golpeó una ola de calor. Eran las 16h en Londres, las 17h en España y estábamos hambrientos así que aprovechamos para merendar algo en el aeropuerto antes de ir al hotel. Le mandé un mensaje a Harry para que supiera que había llegado. Luego, cogimos un taxi y le dimos la dirección del hotel.
Cuando abrimos las puertas del taxi, las niñas empezaron a gritar creyéndose que eran los chicos o alguien relacionado con ellos, lo que me hizo reír. Nos bajamos, Lindsay cogió a Timmy de la mano y yo llevé las maletas esta vez. Pasamos entre el ancho pasillo que habían hecho las fans para dejar pasar a la gente del hotel y entramos en él. Dentro, había muchísimos medios de comunicación supuse que esperando a que los chicos bajaran para ir al concierto y de paso hacerles varias preguntas. Dejé a Lindsay y a Timmy sentados en unos sillones y me acerqué a la recepción.
- ¿Puede hablar en inglés? - pregunté después de que la chica dijera algo en español.
- Por supuesto, disculpe.
- No pasa nada - carraspeé - ¿Sabe cuál es la habitación de Harry Styles?
- Lo siento pero eso es confidencial.
- No lo entiende, soy su novia y hoy es mi cumpleaños y me ha regalado un billete de avión para venir a verle y...
- Eso mismo nos han dicho varias niñas de las que están esperando fuera, lo siento pero no puedo hacer nada. - Entonces me giré cabizbaja y vi a Lindsay dándole dos besos a Louis y a Harry, que habrían bajado para ver si llegábamos o no. Me acerqué corriendo y le di un gran abrazo a Harry seguido de un dulce piquito.
- Felicidades, pequeña.
- Muchas gracias, aunque de pequeña nada, que tengo 21 y tú 19.
- Me da igual, eres más bajita así que eres mi pequeña.
- No quiero interrumpir nada pero yo también llevo mucho tiempo sin verte.
- ¡Louis! - me giré y le abracé con la misma fuerza con la que abracé a Harry, le di un beso en la mejilla y lo solté.
- Felicidades.
- Gracias - sonreí.
- Creí que no ibas a tener huevos de venir - rió.
- Por poco no vengo. ¿Dónde están los demás? - vi cómo mi hermana se puso nerviosa al oír "los demás".
- Están terminando una entrevista, nada más que la acaben nos vamos al concierto.
- Antes de iros, tienes que hacerme el favor de hablar con la recepcionista para que me de mi habitación, Harry.
- ¿Por qué no te la da?
- Porque no se cree que soy tu novia y que me has regalado esto - Louis y Harry se rieron y éste último se fue a hablar con la mujer.
- ¡Pero si está aquí mi socio favorito! - dijo una voz bastante feliz desde el ascensor. Me giré y vi a Zayn seguido de Liam y Niall.
- Timmy, mira, es Zayn.
- ¡Zayn! - dijo estirando los brazos desde el suelo para que lo cogiera en brazos, Zayn no lo dudó ni un momento y lo hizo. Lo cogió, le felicitó y le dio un beso en la mejilla.
- Ay Dios, que me muero con tanta ternura - murmuró mi hermana a mi lado. Niall se presentó y luego Liam, después Zayn soltó a mi hermano e hizo lo mismo. Me sorprendió bastante el hecho de que mi hermana les diera dos besos y actuara como una persona normal, supongo que el hecho de que yo fuera novia de uno de sus ídolos había provocado que no fangirleara tanto antes ocasiones como esa. Y eso, lo agradecíamos mucho todos, incluso ella.
- ¿Os hago una foto? - pregunté extrañada de que mi hermana no lo hubiera hecho.
- Claro - dijo Liam. Zayn cogió a Timmy en brazos y justo cuando iba a hacerles la foto, apareció Harry por detrás sacando la lengua. - Esta foto es legendaria - dijo Liam riéndose - Que sepas que va para Twitter.
- Me da igual - dijo Harry con una tarjeta en la mano - Esta es la llave de tu habitación - me la dio - es una triple así que no te esperes gran cosa.
- No importa, muchas gracias.
- Ahora nos tenemos que ir al concierto.
- Vale.
- Nos vemos aquí nada más que acabe y así celebramos tu cumpleaños y el de Timmy ¿vale?
- De acuerdo - sonreímos y nos dimos el largo beso pasional que llevábamos esperando casi un mes - Disfruta.
- Lo haré. - se agachó frente a Timmy y le revolvió el pelo - Adiós, colega. - nada más que salieron fuera se escucharon gritos ensordecedores de las niñas que estaban fuera. Mis hermanos y yo subimos a nuestra planta y dejamos las cosas en la habitación, luego decidimos ir a hacer un poco de turismo.
Horas después estábamos los tres sentados en la recepción esperando a que los chicos volvieran del concierto. Mi hermana se había pasado la tarde haciendo fotos a todo y twitteándolo como si fuera una twitstar y Timmy y yo estábamos agotados de andar tanto.
De pronto se oyeron muchos gritos y supimos el por qué así que nos levantamos y nos acercamos a la puerta.
- ¡Ya hemos vuelto! - gritó Louis. ¿No se daba cuenta de que era un hotel y no su casa? Qué vergüenza. Cuando entraron, vi que Harry llevaba una caja y Niall otra. Después de saludarlos les pregunté que era y las abrieron. La que llevaba Harry tenía una pequeña tarta de chocolate y la que llevaba Niall llevaba otra pero con un dibujo de Spiderman.
- No hacía falta que comprarais una tarta, y mucho menos dos.
- Bla bla bla - Harry me sacó la lengua - Vamos a mi habitación todos y así nos las comemos. - Nos montamos en los dos ascensores y subimos hasta la planta más alta, que es donde estaban la suit de Harry y Niall. Entramos los ocho, dejaron las tartas sobre una mesa y nos sentamos en las camas. - Tío, creo que no nos han presentado - dijo Harry mirando a mi hermano, que estaba entre mis brazos porque estaba muy cansado - soy Harry - le ofreció su mano. Me fijé en que Lindsay estaba hablando tranquilamente con el resto de los chicos.
- Timothy James Tucker - dijo mi hermano estrechándosela.
- Vaya, sabes dan un buen apretón de manos eeh - Timmy asintió con pereza - ¿Estás cansado? - asintió de nuevo y se removió entre mis brazos para ponerse más cómodo - Pues entonces vamos a cantarte el cumpleaños feliz antes de que te duermas. - Dicho esto, empezamos a cantarlo.
- Cumpleaaaaaaaaaaaaños feeeeeeeeeeeeeliiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiz - todo el mundo se rió mientras Louis intentaba estirar el "feliz" lo máximo que aguantaran sus pulmones. Zayn puso la tarta de Timmy delante de él, al ver que era de su superhéroe favorito abrió mucho los ojos y me miró feliz, luego sopló las cinco velas. Después Liam puso mi tarta ante mí y soplé las dos velas con forma de "2" y "1". Me levanté a buscar un cuchillo, tuve que ir a la habitación de Paul. Cuando volví escuché gritos en la habitación, entré corriendo y vi la cara de Harry llena de tarta helada y a Louis riéndose histéricamente detrás de él. Cogí servilletas y le limpié la cara pero no sin hacerle varias fotos antes.
- Muchas gracias por le de hoy, Harry - dije cuando me iba a ir a mi habitación aprovechando que tenía un momento a solas con él ya que Louis había acompañado a mis hermanos hasta nuestra habitación.
- No tienes que darlas, es tu cumpleaños, era lo mínimo que podía hacer.
- No es solo porque me hayas regalado este maravilloso día en España, sino porque hacía cuatro años que no celebraba mi cumpleaños porque no veía nada de feliz en ello pero hoy me has demostrado que sí lo hay y que debo celebrarlo cada año.
- Como he dicho antes, es lo mínimo que podía hacer - me acerqué a el y rodeé su cuello con mis brazos, él hizo lo propio con mi cintura y nos besamos con la misma pasión con la del primer día. Nos separamos y sonreímos, le di un pico y sonreímos de nuevo. - Hasta mañana.
- Que duermas bien.
La manta parecía pesar lo mismo que una piedra, las sábanas eran como una camiseta de fuerza y me sentía agobiada. Eran las 03:56 y no había dormido ni siquiera una pizca. Suspiré frustradamente y me incorporé con rapidez pero con cuidado para no despertar a Timmy.
Era 20 de mayo, llevaba 22 días sin Harry y me quedaban seis días más sin verlo. Volvió el 19 de abril y pasamos diez días maravillosos juntos paseando por la ciudad, yendo al parque, haciendo compras... en fin, haciendo cosas normales de pareja. Pero el 29 de abril tuvo que irse de nuevo para empezar su tour por toda Europa, así que de nuevo tuve que quedarme sola. Ahora mismo estaba en Milán y allí había que sumar 2h así que serían las 05:56 pero eso no impidió que cogiera el móvil y lo llamara, quizás no podía dormir por lo mucho que lo echaba de menos.
-------- CONVERSACIÓN TELEFÓNICA ---------
- ¿Estás bien? - preguntó rápidamente y con un tono muy despierto.
- ¿Tú tampoco puedes dormir? - pregunté apoyando mi espalda contra la pared.
- Cierro los ojos pero no llego a dormirme del todo.
- Yo tampoco.
- Parece que somos la misma persona - dijo con un tono de voz suave aunque vivaz. - ¿Qué podemos hacer?
- Ojalá estuvieras en Londres, así podrías llegar a mi casa en unos minutos - dije llevando mis rodillas hasta el pecho.
- Mm lo sé, lo sé. No hay otro sitio en el que preferiría estar que ahí contigo, pero hay dos horas de diferencia ahora mismo. Aunque pronto estaré de vuelta y por fin podremos pasear y hacer todas esas cosas que nos gusta hacer juntos y, por supuesto, dormir. Mientras tanto, creo que podríamos aprovechar y pasar la noche juntos... pon el canal 4 en la tele. - Me levanté con cuidado y fui al salón, encendí la tele y bajé el volumen al mínimo, por último puse el canal 4. Reí.
- ¿En serio? ¿"Padre de familia", Harry? Con lo poético y romántico que te estaba quedando todo.
- "Padre de familia" es un programa muy bueno - se defendió - Y siempre te hace sonreír así que no importa lo mucho que intentes negarlo, sé te encanta este programa.
- Por tu culpa. - me dejé caer en el sofá y me tapé con la manta. Aunque estuviéramos a miles de kilómetros de distancia, parecía que estaba a mi lado cuando se reía por algo que pasaba en el capítulo de "Padre de familia".
------- FIN DE LA CONVERSACIÓN ----------
Era 24 de mayo, mi cumpleaños y el de Timmy. Aunque, como hacíamos desde hacía cuatro años, solo se celebraba el de mi hermano. Al ser la fecha en la que murió mi madre, sentía que no tenía nada que celebrar pero no iba a dejar sin Timmy sin cumpleaños así que sólo celebrábamos el suyo. Ese año sería otro de los más tristes porque aunque tenía novio, estaba en España, concretamente en Madrid.
Me desperté con mensajes de felicitaciones de todos los chicos y con varios tweets de Danielle, Louis, Harry, mi hermana y Jay.
@DaniellePeazer: " ¡Feliz cumpleaños, @AprilTucker! ¡Esta noche te olvidas de tu hombre y nos vamos de fiesta! xxxxxxxxxxxxx"
Yo: "¡Muchas gracias, Dani! Hablamos en los ensayos xxxxxxxxx"
@Louis_Tomlinson: " @AprilTucker felicidades, Aps :) ¡Disfruta de los 21, que no se cumplen todos los días! Y no te preocupes, muy pronto nos veremos xxxxxxxxxxxxx"
Yo: "Gracias, Lou :) Lo haré nada más que lleguéis, que os echo mucho de menos xxxxxxxxxx"
@Harry_Styles: " @AprilTucker dicen que las pirámides de Egipto se ven desde el espacio. Increíble ¿verdad? :) xx"
Yo: "Simplemente alucinante :) xx"
@Lindsay_Directioner: "@AprilTucker ¡Ya eres mayor de edad en US! ¡Wohoooo! Felicidades, hermana xxxxxxxxxxx"
Yo: "Gracias, paja, ve luego a recoger la tarta de Timmy :)"
@JohanahDarling: "Felicidades @AprilTucker, ojalá pudieras pasarte por Doncaster para tomar la tarta que te preparaba cuando eras pequeña. Disfruta xxxxxxxxxx"
Yo: "Muchas gracias, pero no me lo digas dos veces porque me planto allí en segundos eeh haha xxxxxxxxx"
Después de responder a todos los tweets y mensajes, vestí a Timmy y fuimos corriendo al colegio. El día anterior le había comprado chuches para que las repartiera entre sus amigos, así que estaba claro que él lo iba a pasar mucho mejor que yo.
Cuando volví a casa a la hora del almuerzo, mis hermanos estaban viendo la tele. Me senté al lado de Timmy y nos hice una foto para mandársela a Zayn y de paso subirla a Twitter con el título "Cumpleañeros". Dejé la mochila que me llevaba siempre a los ensayos para meter la ropa encima de la mesa y me fijé en que había una carta sobre ella.
- ¿Y ésto?
- No sé, Timmy vio que estaba debajo de la puerta cuando entramos y como vi que el que lo manda es Harry, decidí no abrirlo.
- Gracias - dije sorprendida de que se hubiera aguantado. Cogí el sobre y saqué cuatro papeles, tres de ellos eran billetes de avión para España y lo otro, una carta.
"Querida April:
Hoy es tu cumpleaños y me niego a que lo pasemos alejados así que ya mismo te vas a Heathrow y te subes a ese vuelo con destino la T4 de Barajas. Cuando llegues a Madrid, coge un taxi y diles que te lleven al hotel "Eurostars Madrid Tower" o, si lo prefieres, haz turismo, eso no importa. Lo que importa es que estés en el hotel a la hora a la que acaba el concierto.
Olvídate del dinero que me han costado los tres billetes y la habitación de hotel para los tres, no pienses en eso porque es mi regalo de cumpleaños. Mi regalo es que estemos los dos juntos sin impedimentos de ningún tipo.
Te espero en Madrid, no me dejes plantado.
Te quiere,
Harry."
- ¿Qué es? - preguntó Lindsay ansiosa por saberlo. Miré la hora a la que salía el vuelo. Mierda. Era dentro de una hora y media así que no nos iba a dar tiempo. Bueno, quizás sí, solo había que intentarlo.
- Lindsay, haz las maletas.
- ¿Qué?
- Ya - fui corriendo hacia mi habitación y cogí una maleta grande para meter mi ropa y la de Timmy.
- Pero tengo que saber a dónde vamos y cuánto tiempo vamos para...
- Volvemos mañana mismo así que no metas mucha ropa, vamos a España así que lleva ropa fresquita. - la interrumpí.
- ¿Por qué vamos a España? Un momento, ¿Harry nos paga los billetes? ¡Te juro que amo a este niño!
- ¡Lindsay!
- Sí, sí, ya voy. - despareció. Media hora más tarde estábamos sentados en el taxi de camino al aeropuerto. - Harry te quiere mucho - dijo Lindsay cuando terminó de leer la carta - No me puedo creer que haya comprado billetes de avión para Timmy y para mí.
- Eso es porque quiere verme a toda costa, sin que yo le ponga excusas.
- En las puertas del hotel habrá un montón de niñas ¿no? Por lo menos las que no hayan conseguido entradas para el concierto.
- Supongo.
- ¿Y qué haremos?
- Pasar como si no tuviéramos nada que ver.
- Me siento famosa.
- Estás loca. - una vez en el aeropuerto, cogí a Timmy en brazos y le hice cargar a Lindsay con mi maleta para poder correr hasta la puerta de embarque. Finalmente, y tras insistir mucho, nos dejaron entrar en el avión.
- ¿A dónde vamos? - preguntó Timmy asustado ya que nunca se había montado en un avión.
- Vamos a otro país.
- ¿Para qué?
- Para celebrar tu cumple.
- ¡Qué bien! - exclamó.
- Shh - dije llevándome el dedo índice a los labios - No puedes gritar porque la gente se puede enfadar.
- ¿Y por qué?
- Porque el vuelo dura 2h 30mins.
- ¿Por qué?
- Porque hay que pasar por Francia.
- ¿Volando?
- Sí.
- ¿Vamos volando como Superman?
- Sí - entonces llegó el momento del despegue. Era el que más me asustaba porque si algo salía mal entonces, no se podía hacer nada. Apreté con fuerza la mano de Timmy y la de Lindsay, que estaba sentada al otro lado.
- ¿Tienes miedo? - preguntó Timmy.
- No - mentí.
- Sí, sí lo tienes porque si no tuvieras miedo, no me cogerías la mano así de fuerte. Pero tranquila, estamos volando como Superman y a Superman nunca le pasa nada así que a nosotros tampoco. - ¿Era para comérselo o no era para comérselo? Maldita inocencia, Timmy era un amor, era mi niño chico y siempre lo sería.
Nada más bajar del avión, me golpeó una ola de calor. Eran las 16h en Londres, las 17h en España y estábamos hambrientos así que aprovechamos para merendar algo en el aeropuerto antes de ir al hotel. Le mandé un mensaje a Harry para que supiera que había llegado. Luego, cogimos un taxi y le dimos la dirección del hotel.
Cuando abrimos las puertas del taxi, las niñas empezaron a gritar creyéndose que eran los chicos o alguien relacionado con ellos, lo que me hizo reír. Nos bajamos, Lindsay cogió a Timmy de la mano y yo llevé las maletas esta vez. Pasamos entre el ancho pasillo que habían hecho las fans para dejar pasar a la gente del hotel y entramos en él. Dentro, había muchísimos medios de comunicación supuse que esperando a que los chicos bajaran para ir al concierto y de paso hacerles varias preguntas. Dejé a Lindsay y a Timmy sentados en unos sillones y me acerqué a la recepción.
- ¿Puede hablar en inglés? - pregunté después de que la chica dijera algo en español.
- Por supuesto, disculpe.
- No pasa nada - carraspeé - ¿Sabe cuál es la habitación de Harry Styles?
- Lo siento pero eso es confidencial.
- No lo entiende, soy su novia y hoy es mi cumpleaños y me ha regalado un billete de avión para venir a verle y...
- Eso mismo nos han dicho varias niñas de las que están esperando fuera, lo siento pero no puedo hacer nada. - Entonces me giré cabizbaja y vi a Lindsay dándole dos besos a Louis y a Harry, que habrían bajado para ver si llegábamos o no. Me acerqué corriendo y le di un gran abrazo a Harry seguido de un dulce piquito.
- Felicidades, pequeña.
- Muchas gracias, aunque de pequeña nada, que tengo 21 y tú 19.
- Me da igual, eres más bajita así que eres mi pequeña.
- No quiero interrumpir nada pero yo también llevo mucho tiempo sin verte.
- ¡Louis! - me giré y le abracé con la misma fuerza con la que abracé a Harry, le di un beso en la mejilla y lo solté.
- Felicidades.
- Gracias - sonreí.
- Creí que no ibas a tener huevos de venir - rió.
- Por poco no vengo. ¿Dónde están los demás? - vi cómo mi hermana se puso nerviosa al oír "los demás".
- Están terminando una entrevista, nada más que la acaben nos vamos al concierto.
- Antes de iros, tienes que hacerme el favor de hablar con la recepcionista para que me de mi habitación, Harry.
- ¿Por qué no te la da?
- Porque no se cree que soy tu novia y que me has regalado esto - Louis y Harry se rieron y éste último se fue a hablar con la mujer.
- ¡Pero si está aquí mi socio favorito! - dijo una voz bastante feliz desde el ascensor. Me giré y vi a Zayn seguido de Liam y Niall.
- Timmy, mira, es Zayn.
- ¡Zayn! - dijo estirando los brazos desde el suelo para que lo cogiera en brazos, Zayn no lo dudó ni un momento y lo hizo. Lo cogió, le felicitó y le dio un beso en la mejilla.
- Ay Dios, que me muero con tanta ternura - murmuró mi hermana a mi lado. Niall se presentó y luego Liam, después Zayn soltó a mi hermano e hizo lo mismo. Me sorprendió bastante el hecho de que mi hermana les diera dos besos y actuara como una persona normal, supongo que el hecho de que yo fuera novia de uno de sus ídolos había provocado que no fangirleara tanto antes ocasiones como esa. Y eso, lo agradecíamos mucho todos, incluso ella.
- ¿Os hago una foto? - pregunté extrañada de que mi hermana no lo hubiera hecho.
- Claro - dijo Liam. Zayn cogió a Timmy en brazos y justo cuando iba a hacerles la foto, apareció Harry por detrás sacando la lengua. - Esta foto es legendaria - dijo Liam riéndose - Que sepas que va para Twitter.
- Me da igual - dijo Harry con una tarjeta en la mano - Esta es la llave de tu habitación - me la dio - es una triple así que no te esperes gran cosa.
- No importa, muchas gracias.
- Ahora nos tenemos que ir al concierto.
- Vale.
- Nos vemos aquí nada más que acabe y así celebramos tu cumpleaños y el de Timmy ¿vale?
- De acuerdo - sonreímos y nos dimos el largo beso pasional que llevábamos esperando casi un mes - Disfruta.
- Lo haré. - se agachó frente a Timmy y le revolvió el pelo - Adiós, colega. - nada más que salieron fuera se escucharon gritos ensordecedores de las niñas que estaban fuera. Mis hermanos y yo subimos a nuestra planta y dejamos las cosas en la habitación, luego decidimos ir a hacer un poco de turismo.
Horas después estábamos los tres sentados en la recepción esperando a que los chicos volvieran del concierto. Mi hermana se había pasado la tarde haciendo fotos a todo y twitteándolo como si fuera una twitstar y Timmy y yo estábamos agotados de andar tanto.
De pronto se oyeron muchos gritos y supimos el por qué así que nos levantamos y nos acercamos a la puerta.
- ¡Ya hemos vuelto! - gritó Louis. ¿No se daba cuenta de que era un hotel y no su casa? Qué vergüenza. Cuando entraron, vi que Harry llevaba una caja y Niall otra. Después de saludarlos les pregunté que era y las abrieron. La que llevaba Harry tenía una pequeña tarta de chocolate y la que llevaba Niall llevaba otra pero con un dibujo de Spiderman.
- No hacía falta que comprarais una tarta, y mucho menos dos.
- Bla bla bla - Harry me sacó la lengua - Vamos a mi habitación todos y así nos las comemos. - Nos montamos en los dos ascensores y subimos hasta la planta más alta, que es donde estaban la suit de Harry y Niall. Entramos los ocho, dejaron las tartas sobre una mesa y nos sentamos en las camas. - Tío, creo que no nos han presentado - dijo Harry mirando a mi hermano, que estaba entre mis brazos porque estaba muy cansado - soy Harry - le ofreció su mano. Me fijé en que Lindsay estaba hablando tranquilamente con el resto de los chicos.
- Timothy James Tucker - dijo mi hermano estrechándosela.
- Vaya, sabes dan un buen apretón de manos eeh - Timmy asintió con pereza - ¿Estás cansado? - asintió de nuevo y se removió entre mis brazos para ponerse más cómodo - Pues entonces vamos a cantarte el cumpleaños feliz antes de que te duermas. - Dicho esto, empezamos a cantarlo.
- Cumpleaaaaaaaaaaaaños feeeeeeeeeeeeeliiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiz - todo el mundo se rió mientras Louis intentaba estirar el "feliz" lo máximo que aguantaran sus pulmones. Zayn puso la tarta de Timmy delante de él, al ver que era de su superhéroe favorito abrió mucho los ojos y me miró feliz, luego sopló las cinco velas. Después Liam puso mi tarta ante mí y soplé las dos velas con forma de "2" y "1". Me levanté a buscar un cuchillo, tuve que ir a la habitación de Paul. Cuando volví escuché gritos en la habitación, entré corriendo y vi la cara de Harry llena de tarta helada y a Louis riéndose histéricamente detrás de él. Cogí servilletas y le limpié la cara pero no sin hacerle varias fotos antes.
- Muchas gracias por le de hoy, Harry - dije cuando me iba a ir a mi habitación aprovechando que tenía un momento a solas con él ya que Louis había acompañado a mis hermanos hasta nuestra habitación.
- No tienes que darlas, es tu cumpleaños, era lo mínimo que podía hacer.
- No es solo porque me hayas regalado este maravilloso día en España, sino porque hacía cuatro años que no celebraba mi cumpleaños porque no veía nada de feliz en ello pero hoy me has demostrado que sí lo hay y que debo celebrarlo cada año.
- Como he dicho antes, es lo mínimo que podía hacer - me acerqué a el y rodeé su cuello con mis brazos, él hizo lo propio con mi cintura y nos besamos con la misma pasión con la del primer día. Nos separamos y sonreímos, le di un pico y sonreímos de nuevo. - Hasta mañana.
- Que duermas bien.
sábado, 1 de diciembre de 2012
Capítulo 18.
[Narra April]
Al día siguiente tuve que ensayar en el London Arena desde muy temprano así que dejé a Timmy en el colegio y cogí un taxi que me llevara hacia allí.
Fuera había una cola enorme de niñas de la edad de mi hermana cantando y gritando cosas absurdas. Cada vez que llegaba un coche, se revolucionaban pensando que era el que venía con los chicos, pero se equivocaban ya que ellos iban a llegar dos horas antes del concierto. Le había comprado una entrada a mi hermana para el último de los conciertos en Londres y habíamos quedado en que ella iba a pasar la noche allí y que yo al día siguiente por la mañana las metía dentro para que descansaran y eso. Sí, era injusto para las demás chicas pero, ¿que iba a hacer si tenía enchufe? Pues aprovecharlo.
La mañana fue lenta y trabajamos muy duro, lo único bueno es que allí había un montón de comida para las bailarinas y que de vez en cuando teníamos descansos.
Estaba estirando después del último ensayo cuando noté que unas manos me agarraban por la cintura y luego alguien juntó su cabeza a la mía para susurrarme algo al oído.
- Reserva eso de la elasticidad para esta noche.
- Eres un cerdo. - me giré y nos dimos un beso fugaz.
- ¿Cómo han ido los ensayos?
- Bien, pero estoy un poco cansada.
- Pues descansa un rato, que tienes que darlo todo esta noche. Y no solo sobre el escenario.
- ¡Harry! - le di un golpe en el hombro.
- Me preocupa el hecho de que llevéis solo unas horas saliendo juntos y ya seáis así de melosos - dijo Niall desde el escenario.
- No te preocupes, Niall, esto es solo porque están en la nubes por eso de un nuevo amor - dijo Liam.
- April, ¿nos harías el favor de prestarnos a Harry? - dijo Louis - Lo necesitamos solo para ensayar y dar un concierto, luego te lo devolveremos.
- Pero si es él el que me tiene agarrada - reí.
- ¿Qué dices? - exclamó Harry soltándome - Pero serás mentirosa.
- Anda, vete a trabajar ya, golfo - nos besamos, esta vez fue largo y pasional. Nos despedimos y me fui a los vestuarios para prepararme.
Dos horas después empezó el concierto. El estadio estaba lleno y yo iba a bailar delante de toda esa gente. Como siempre, me iba a morir de los nervios pero luego me tranquilicé al saber que Harry estaba mirándome y apoyándome desde el backstage.
Luego, empezó el concierto en sí así que me quedé bailando en el backstage. Las canciones eran preciosas y muchas te llenaban de energía. Estaba disfrutando tanto como las fans que estaban dejándose la piel en la pista, quizás fuera porque estaba enamorada.
Hoy era el último concierto en Londres, lo que significaba que no volvería a ver a los chicos en once días. Estaba triste pero a la vez contenta porque todo parecía irme bien a mí y a los que me rodeaban. Por primera vez en la vida, todo me iba bien.
Cuando llegué al estadio a eso de las 9am, busqué a mi hermana y a sus amigas en la cola y las metí dentro gracias a los de seguridad, que era unos amores. Les di comida y unas mantas y se quedaron viendo mi ensayo pero cuando llegaron los chicos, las hicieron irse a la parte de la entrada para que no los vieran. Para ellas era una putada pero para mí era perfecto porque así podía pasar un tiempo con Harry a solas. Sí, todavía no le había contado a mi hermana que estaba saliendo con él y no tenía planeado hacerlo hasta que la cosa se pusiera bastante seria. O hasta que los paparazzis y las fans lo descubrieran, lo que pasara primero.
Nada más terminar el concierto, fui a la salida a buscar a mi hermana para llevarla a casa. Luego, iría a casa de Louis para despedirme de él y de Harry.
- ¿Has visto cómo cantaba Harry esta noche? - dijo mientras volvíamos en un taxi.
- ¿Cómo?
- No sé, siempre estaba sonriendo y se le veía muy concentrado.
- ¿Y eso es malo?
- No, es raro. Nunca había cantado de ese modo, creo que está enamorado de alguien.
- ¿Harry? - reí - No lo creo.
- ¿A ti no te ha dicho nada?
- No.
- Bueno, seguro que tarde o temprano las Directioners encontraremos algo que lo revele. - entonces caí en eso. Caí en que saliendo con él no tendríamos apenas intimidad y que todo el mundo querría saber cosas sobre nuestra relación. También pensé que si mi hermana no se enteraba por mí, si no que lo hacía por fotos o Twitter, se enfadaría mucho. Pero es que todavía era muy pronto como para decirle nada, llevábamos juntos cuatro días e íbamos a pasar diez separados ¿y si pasaba algo? No, todavía no podía contarle nada.
Después de ir a recoger a Timmy de la casa de mi tía Emma y dejarlos en casa, fui a casa de Harry diciéndoles que iba a la de Danielle para ver el vídeo del concierto.
- Harry está haciendo las maletas - dijo Louis nada más abrirme la puerta.
- No solo he venido a ver a Harry, tonto.
- ¿Entonces?
- He venido a despedirme de los dos.
- Ah, en ese caso puedes pasar sin problemas. - reí.
- Bueno, no sé cómo despedirme - reí nerviosa - y eso que ya hemos vivido esto otra veces.
- Pero han cambiado las circunstancias.
- Quizás sea por eso - suspiré.
- Solo deséanos suerte, entonces nosotros te prometeremos que te llamaremos una vez al día y que quedaremos para verte tan pronto como volvamos.
- Suerte.
- Te prometo que te llamaré una vez al día y que nos veremos nada más que volvamos - reímos y nos abrazamos.
- ¡Eh! Menos manoseo - dijo Harry apareciendo por el pasillo.
- Oh no, ya va a aparecer el posesivo Harry.
- ¿Qué?
- Nada, ya te irás dando cuenta con el tiempo.
- ¿Qué haces aquí? - preguntó Harry antes de darme un beso.
- Vengo a despedirme de un tal Harry, ¿lo has visto?
- No, pero ese nombre es muy sexy, seguro que ese hombre es todo un semental.
- Serás idiota... - reímos - En fin, no te olvides de llamarme cada día.
- Lo haré después de cada concierto.
- Bien - sonreí - Y prométeme que me mandarás fotos.
- Por Dios, que solo vais a estar separados diez días - dijo Louis - ¿qué haréis cuando nos tengamos que ir a finales de junio a US para volver a principios de agosto?
- ¿Qué? - miré a Harry confusa y asustada.
- Ahora mismo eso no importa ¿va? Ya hablaremos de esas cosas pero ahora mismo estamos a ocho de abril, queda mucho.
- Vale.
- Nos veremos nada más que vuelva.
- Ya - suspiré - Suerte.
- Gracias - sonrió, me quitó el pelo de la cara y nos besamos.
- Bueno, me voy ya que he dejado a mis hermanos solos y se creen que estoy en casa de Danielle.
- Adiós.
- Pasároslo bien.
Llamaban a la puerta desesperadamente. Eran las 23:32 del 19 de abril y yo estaba sola en el salón de mi casa disfrutando de una cerveza mientras veía un programa al que no le había pillado mucho el sentido. Mi hermano estaba ya durmiendo y Lindsay se había ido a su habitación hacía un tiempo así que era uno de los pocos momentos que tenía para mí misma en mucho tiempo. Estaba un poco preocupada porque Harry no me había llamado y ninguno de los chicos me había dicho de quedar en algún sitio para vernos. ¿Y si les había pasado algo por el camino de vuelta?
En ese momento empezaron a llamar insistentemente a la puerta. Me levanté asustada y abrí solo un poco, asomé la cabeza y vi a un Harry despeinado con las pupilas dilatadas y los labios muy rojos. Nada más verme, la expresión de su cara se relajó y aparecieron esos preciosos hoyuelos.
- Hola - dijo con la voz muy grave. ¿Cómo era posible que cada día la tuviera más grave?
- ¡Qué sorpresa! - abrí la puerta del todo y le dejé pasar - ¿Qué le ha traído a mi casa, Harry Styles? Tiene suerte de que mis hermanos estén durmie... - me cortó con un beso, notaba cómo sonreía mientras nos besábamos.
- Y no solo eso es lo que me ha traído hasta aquí - me dio un pico - He echado de menos todo de ti: tu olor, el modo en el que cae tu pelo, el modo en el que te muerdes los labios cuando estás preocupada, el modo en el que nos abrazamos en el sofá y el modo en el que hacemos el am... - presioné mis labios contra los suyos firmemente, interrumpiéndolo.
- Pues lo siento pero hoy no habrá tema.
- ¿Por qué?
- Mi hermano está durmiendo.
- ¿Y qué?
- Que duerme en mi cama.
- ¿Por qué?
- Porque no tiene otro sitio.
- Bueno, está bien - suspiró - Supongo que podré aguantar una noche más sin sexo siempre y cuando nos quedemos abrazaditos en el sofá.
- Es una buena alternativa - cogí su mano y lo guié hasta el sofá, cogió mi botellín así que fui a por otro para mí. Al volver, él estaba sentado con las piernas a un lado de forma que ocupaba todo el sofá así que me senté entre ellas, cogí sus brazos y los puse rodeando mi torso.
- Podría decir que esto está casi tan bien como el sexo.
- No seas tonto.
- En serio, haga lo que haga contigo, me gusta mucho. Echaba de menos esto.
- April, ¿has visto el cargador de mi móv... - los dos giramos la cabeza al oír la voz de mi hermana desde detrás del sofá. Al ver a Harry se quedó en shock, con la boca abierta y dejó caer la blackberry - madre mía de mi vida, de mi alma y de mi corazón. Oh Dios. Oh Dios santo. - me deshice de los brazos de Harry y me levanté para ponerle la mano en el hombro y tranquilizarla.
- Lindsay, respira - me obedeció.
- Es Ha-es Ha- es Harry Sty-y-les.
- Sí - dijo él levantándose para darle dos besos - y tú eres Lindsay ¿no?
- Sí - dijo con la voz quebrada y los ojos vidriosos. Qué vergüenza. - Pero ella es mi hermana ¿qué? ¿qué está pasando?
- A ver, Lindsay, cariño, no sé como decirte esto de una manera en la que no vayas a morir.
- No hay esa manera si Harry está envuelto en esto - él rió. - Oh Dios, he echo reír a Harry.
- Lindsay - dijo él poniendo su mano en el hombro de mi hermana - tu hermana y yo nos conocimos hace tiempo, nos enamoramos y hemos empezado a salir - mi hermana empezó a hiperventilar.
- Lindsay, respira - me obedeció de nuevo.
- ¿Desde cuándo?
- El cuatro de abril - dijo Harry orgulloso.
- ¡Por eso cantabas así en el último concierto en Londres!
- ¿Cómo?
- Súper concentrado pero a la vez sonriendo, cantabas así porque pensabas en mi hermana - gritó algo ininteligible - ¡Uno de mis ídolos está saliendo con mi hermana! - suspiró - Vale, ya está, ya me tranquilizo. - rió nerviosa - ¡Qué fuerte! Ya veréis cuando la gente se entere...
- Lindsay, no puedes decir nada en Twitter - dije seria.
- Por lo menos hasta que lo hagamos público - añadió Harry.
- Tranquilos, no haré nada - dijo muy seria - ¡Podré ser tu apoyo para cuando las fans se metan contigo por salir con Harry, April! - eso no me entusiasmó mucho - ¡Y podré desmentir rumores absurdos!
- Eso es genial - dijo Harry totalmente en serio.
- No quiero que pienses que soy siempre así - rió nerviosa - con Louis solo fui así el primer día, luego ya lo traté como su fuera un tío normal así que no te asustes, la próxima vez que te vea seré totalmente normal.
- No te preocupes, Lindsay, es normal que reacciones así ante esta situación.
- ¡Me encanta cómo dices "Lindsay"! - Harry y yo nos miramos y reímos.
- Bueno, será mejor que me vaya - dijo Harry cogiendo su chaqueta y yendo hacia la puerta.
- ¡Espera! Antes, hagámonos una foto - Lindsay cogió su blackberry del suelo y me la dio para que hiciera la foto. - Perfecto. Adiós, Harry, espero verte pronto por aquí - le dio dos besos y se fue corriendo a su habitación. Harry salió de la casa y yo me apoyé en la puerta.
- Siento mucho todo esto, Harry.
- No pasa nada, ha sido... divertido - rió.
- Ha dado mucho miedo.
- Bueno, un poco.
- Espero que se controle si te vuelve a ver.
- April, no pasa nada, en serio.
- Vale - sonreí y nos besamos - ¿Nos vemos mañana?
- Claro - sonrió, nos dimos un pico y empezó a bajar las escaleras.
- ¡Que duermas bien! - grité.
- ¡Y tú! - dijo desde el final de las escaleras.
Al día siguiente tuve que ensayar en el London Arena desde muy temprano así que dejé a Timmy en el colegio y cogí un taxi que me llevara hacia allí.
Fuera había una cola enorme de niñas de la edad de mi hermana cantando y gritando cosas absurdas. Cada vez que llegaba un coche, se revolucionaban pensando que era el que venía con los chicos, pero se equivocaban ya que ellos iban a llegar dos horas antes del concierto. Le había comprado una entrada a mi hermana para el último de los conciertos en Londres y habíamos quedado en que ella iba a pasar la noche allí y que yo al día siguiente por la mañana las metía dentro para que descansaran y eso. Sí, era injusto para las demás chicas pero, ¿que iba a hacer si tenía enchufe? Pues aprovecharlo.
La mañana fue lenta y trabajamos muy duro, lo único bueno es que allí había un montón de comida para las bailarinas y que de vez en cuando teníamos descansos.
Estaba estirando después del último ensayo cuando noté que unas manos me agarraban por la cintura y luego alguien juntó su cabeza a la mía para susurrarme algo al oído.
- Reserva eso de la elasticidad para esta noche.
- Eres un cerdo. - me giré y nos dimos un beso fugaz.
- ¿Cómo han ido los ensayos?
- Bien, pero estoy un poco cansada.
- Pues descansa un rato, que tienes que darlo todo esta noche. Y no solo sobre el escenario.
- ¡Harry! - le di un golpe en el hombro.
- Me preocupa el hecho de que llevéis solo unas horas saliendo juntos y ya seáis así de melosos - dijo Niall desde el escenario.
- No te preocupes, Niall, esto es solo porque están en la nubes por eso de un nuevo amor - dijo Liam.
- April, ¿nos harías el favor de prestarnos a Harry? - dijo Louis - Lo necesitamos solo para ensayar y dar un concierto, luego te lo devolveremos.
- Pero si es él el que me tiene agarrada - reí.
- ¿Qué dices? - exclamó Harry soltándome - Pero serás mentirosa.
- Anda, vete a trabajar ya, golfo - nos besamos, esta vez fue largo y pasional. Nos despedimos y me fui a los vestuarios para prepararme.
Dos horas después empezó el concierto. El estadio estaba lleno y yo iba a bailar delante de toda esa gente. Como siempre, me iba a morir de los nervios pero luego me tranquilicé al saber que Harry estaba mirándome y apoyándome desde el backstage.
Luego, empezó el concierto en sí así que me quedé bailando en el backstage. Las canciones eran preciosas y muchas te llenaban de energía. Estaba disfrutando tanto como las fans que estaban dejándose la piel en la pista, quizás fuera porque estaba enamorada.
Hoy era el último concierto en Londres, lo que significaba que no volvería a ver a los chicos en once días. Estaba triste pero a la vez contenta porque todo parecía irme bien a mí y a los que me rodeaban. Por primera vez en la vida, todo me iba bien.
Cuando llegué al estadio a eso de las 9am, busqué a mi hermana y a sus amigas en la cola y las metí dentro gracias a los de seguridad, que era unos amores. Les di comida y unas mantas y se quedaron viendo mi ensayo pero cuando llegaron los chicos, las hicieron irse a la parte de la entrada para que no los vieran. Para ellas era una putada pero para mí era perfecto porque así podía pasar un tiempo con Harry a solas. Sí, todavía no le había contado a mi hermana que estaba saliendo con él y no tenía planeado hacerlo hasta que la cosa se pusiera bastante seria. O hasta que los paparazzis y las fans lo descubrieran, lo que pasara primero.
Nada más terminar el concierto, fui a la salida a buscar a mi hermana para llevarla a casa. Luego, iría a casa de Louis para despedirme de él y de Harry.
- ¿Has visto cómo cantaba Harry esta noche? - dijo mientras volvíamos en un taxi.
- ¿Cómo?
- No sé, siempre estaba sonriendo y se le veía muy concentrado.
- ¿Y eso es malo?
- No, es raro. Nunca había cantado de ese modo, creo que está enamorado de alguien.
- ¿Harry? - reí - No lo creo.
- ¿A ti no te ha dicho nada?
- No.
- Bueno, seguro que tarde o temprano las Directioners encontraremos algo que lo revele. - entonces caí en eso. Caí en que saliendo con él no tendríamos apenas intimidad y que todo el mundo querría saber cosas sobre nuestra relación. También pensé que si mi hermana no se enteraba por mí, si no que lo hacía por fotos o Twitter, se enfadaría mucho. Pero es que todavía era muy pronto como para decirle nada, llevábamos juntos cuatro días e íbamos a pasar diez separados ¿y si pasaba algo? No, todavía no podía contarle nada.
Después de ir a recoger a Timmy de la casa de mi tía Emma y dejarlos en casa, fui a casa de Harry diciéndoles que iba a la de Danielle para ver el vídeo del concierto.
- Harry está haciendo las maletas - dijo Louis nada más abrirme la puerta.
- No solo he venido a ver a Harry, tonto.
- ¿Entonces?
- He venido a despedirme de los dos.
- Ah, en ese caso puedes pasar sin problemas. - reí.
- Bueno, no sé cómo despedirme - reí nerviosa - y eso que ya hemos vivido esto otra veces.
- Pero han cambiado las circunstancias.
- Quizás sea por eso - suspiré.
- Solo deséanos suerte, entonces nosotros te prometeremos que te llamaremos una vez al día y que quedaremos para verte tan pronto como volvamos.
- Suerte.
- Te prometo que te llamaré una vez al día y que nos veremos nada más que volvamos - reímos y nos abrazamos.
- ¡Eh! Menos manoseo - dijo Harry apareciendo por el pasillo.
- Oh no, ya va a aparecer el posesivo Harry.
- ¿Qué?
- Nada, ya te irás dando cuenta con el tiempo.
- ¿Qué haces aquí? - preguntó Harry antes de darme un beso.
- Vengo a despedirme de un tal Harry, ¿lo has visto?
- No, pero ese nombre es muy sexy, seguro que ese hombre es todo un semental.
- Serás idiota... - reímos - En fin, no te olvides de llamarme cada día.
- Lo haré después de cada concierto.
- Bien - sonreí - Y prométeme que me mandarás fotos.
- Por Dios, que solo vais a estar separados diez días - dijo Louis - ¿qué haréis cuando nos tengamos que ir a finales de junio a US para volver a principios de agosto?
- ¿Qué? - miré a Harry confusa y asustada.
- Ahora mismo eso no importa ¿va? Ya hablaremos de esas cosas pero ahora mismo estamos a ocho de abril, queda mucho.
- Vale.
- Nos veremos nada más que vuelva.
- Ya - suspiré - Suerte.
- Gracias - sonrió, me quitó el pelo de la cara y nos besamos.
- Bueno, me voy ya que he dejado a mis hermanos solos y se creen que estoy en casa de Danielle.
- Adiós.
- Pasároslo bien.
Llamaban a la puerta desesperadamente. Eran las 23:32 del 19 de abril y yo estaba sola en el salón de mi casa disfrutando de una cerveza mientras veía un programa al que no le había pillado mucho el sentido. Mi hermano estaba ya durmiendo y Lindsay se había ido a su habitación hacía un tiempo así que era uno de los pocos momentos que tenía para mí misma en mucho tiempo. Estaba un poco preocupada porque Harry no me había llamado y ninguno de los chicos me había dicho de quedar en algún sitio para vernos. ¿Y si les había pasado algo por el camino de vuelta?
En ese momento empezaron a llamar insistentemente a la puerta. Me levanté asustada y abrí solo un poco, asomé la cabeza y vi a un Harry despeinado con las pupilas dilatadas y los labios muy rojos. Nada más verme, la expresión de su cara se relajó y aparecieron esos preciosos hoyuelos.
- Hola - dijo con la voz muy grave. ¿Cómo era posible que cada día la tuviera más grave?
- ¡Qué sorpresa! - abrí la puerta del todo y le dejé pasar - ¿Qué le ha traído a mi casa, Harry Styles? Tiene suerte de que mis hermanos estén durmie... - me cortó con un beso, notaba cómo sonreía mientras nos besábamos.
- Y no solo eso es lo que me ha traído hasta aquí - me dio un pico - He echado de menos todo de ti: tu olor, el modo en el que cae tu pelo, el modo en el que te muerdes los labios cuando estás preocupada, el modo en el que nos abrazamos en el sofá y el modo en el que hacemos el am... - presioné mis labios contra los suyos firmemente, interrumpiéndolo.
- Pues lo siento pero hoy no habrá tema.
- ¿Por qué?
- Mi hermano está durmiendo.
- ¿Y qué?
- Que duerme en mi cama.
- ¿Por qué?
- Porque no tiene otro sitio.
- Bueno, está bien - suspiró - Supongo que podré aguantar una noche más sin sexo siempre y cuando nos quedemos abrazaditos en el sofá.
- Es una buena alternativa - cogí su mano y lo guié hasta el sofá, cogió mi botellín así que fui a por otro para mí. Al volver, él estaba sentado con las piernas a un lado de forma que ocupaba todo el sofá así que me senté entre ellas, cogí sus brazos y los puse rodeando mi torso.
- Podría decir que esto está casi tan bien como el sexo.
- No seas tonto.
- En serio, haga lo que haga contigo, me gusta mucho. Echaba de menos esto.
- April, ¿has visto el cargador de mi móv... - los dos giramos la cabeza al oír la voz de mi hermana desde detrás del sofá. Al ver a Harry se quedó en shock, con la boca abierta y dejó caer la blackberry - madre mía de mi vida, de mi alma y de mi corazón. Oh Dios. Oh Dios santo. - me deshice de los brazos de Harry y me levanté para ponerle la mano en el hombro y tranquilizarla.
- Lindsay, respira - me obedeció.
- Es Ha-es Ha- es Harry Sty-y-les.
- Sí - dijo él levantándose para darle dos besos - y tú eres Lindsay ¿no?
- Sí - dijo con la voz quebrada y los ojos vidriosos. Qué vergüenza. - Pero ella es mi hermana ¿qué? ¿qué está pasando?
- A ver, Lindsay, cariño, no sé como decirte esto de una manera en la que no vayas a morir.
- No hay esa manera si Harry está envuelto en esto - él rió. - Oh Dios, he echo reír a Harry.
- Lindsay - dijo él poniendo su mano en el hombro de mi hermana - tu hermana y yo nos conocimos hace tiempo, nos enamoramos y hemos empezado a salir - mi hermana empezó a hiperventilar.
- Lindsay, respira - me obedeció de nuevo.
- ¿Desde cuándo?
- El cuatro de abril - dijo Harry orgulloso.
- ¡Por eso cantabas así en el último concierto en Londres!
- ¿Cómo?
- Súper concentrado pero a la vez sonriendo, cantabas así porque pensabas en mi hermana - gritó algo ininteligible - ¡Uno de mis ídolos está saliendo con mi hermana! - suspiró - Vale, ya está, ya me tranquilizo. - rió nerviosa - ¡Qué fuerte! Ya veréis cuando la gente se entere...
- Lindsay, no puedes decir nada en Twitter - dije seria.
- Por lo menos hasta que lo hagamos público - añadió Harry.
- Tranquilos, no haré nada - dijo muy seria - ¡Podré ser tu apoyo para cuando las fans se metan contigo por salir con Harry, April! - eso no me entusiasmó mucho - ¡Y podré desmentir rumores absurdos!
- Eso es genial - dijo Harry totalmente en serio.
- No quiero que pienses que soy siempre así - rió nerviosa - con Louis solo fui así el primer día, luego ya lo traté como su fuera un tío normal así que no te asustes, la próxima vez que te vea seré totalmente normal.
- No te preocupes, Lindsay, es normal que reacciones así ante esta situación.
- ¡Me encanta cómo dices "Lindsay"! - Harry y yo nos miramos y reímos.
- Bueno, será mejor que me vaya - dijo Harry cogiendo su chaqueta y yendo hacia la puerta.
- ¡Espera! Antes, hagámonos una foto - Lindsay cogió su blackberry del suelo y me la dio para que hiciera la foto. - Perfecto. Adiós, Harry, espero verte pronto por aquí - le dio dos besos y se fue corriendo a su habitación. Harry salió de la casa y yo me apoyé en la puerta.
- Siento mucho todo esto, Harry.
- No pasa nada, ha sido... divertido - rió.
- Ha dado mucho miedo.
- Bueno, un poco.
- Espero que se controle si te vuelve a ver.
- April, no pasa nada, en serio.
- Vale - sonreí y nos besamos - ¿Nos vemos mañana?
- Claro - sonrió, nos dimos un pico y empezó a bajar las escaleras.
- ¡Que duermas bien! - grité.
- ¡Y tú! - dijo desde el final de las escaleras.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)